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Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

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Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Ginriu el Dom Sep 25, 2011 7:31 pm

Prologo Parte 1
Mejor mal acompañado que solo


Galen poso sus manos en el delicado papel mientras leía con atención cada una de las palabras escritas en un tono solemne y educado que trataba de esconder lo vació que era el contenido de la carta, utilizando amenazas y problemas exagerados o imaginarios como excusa para no acudir en su ayuda. En la de Mordkhan. No era, sin embargo, una sorpresa, pues ningún reino de los que se había comunicado había querido acudir en ayuda de la ciudad, mandar los refuerzos que necesitaba urgentemente para mantener el control. Aunque el ya lo había sospechado desde su muerte, desde que el último de los siete héroes, su mentor y amigo dejo este mundo, supo que estaría solo, abandonado ante los peligros que amenazaban su ciudad. Y en ese momento, deseo haber tenido razón y no tener a nadie que le ayudase. Pero lo tenía.

Líthien:¿Otra carta de rechazo?Pobre... que ironía que el único reino que te haya ayudado.. sea el único al que no le hayas pedido ayuda – la pálida elfa lo miraba divertida apoyada en su báculo desde un rincón de la austera habitación.

Galen:¿Porque iba a pediros ayuda a unos elfos? Aún estoy dudoso de no haberte matado cuando te presentaste aquí.

Líthien: Oh, pero tu sabes que, los únicos que han reconocido la gravedad de esta situación somos nosotros. Y sería muy mala idea rechazar ayuda cuando maldiciones, almas en pena y demás no muertos asaltan la región y tu guardia se ve superada por tales acontecimientos.

Galen:Y solo has escarbado en la superficie, pues quizás me he arriesgado al enviar esas peticiones de ayuda, ya que he mostrado debilidad que cualquier reino vecino al que no le adredemente los problemas puede aprovechar... pero no tenía otra salida, pues es como si todo el mal se tratara de reunirse en este lugar... los avistamientos de dragones,khutanis, ogros y monstruos de todo tipo se están multiplicando y parece que va a ir a peor.

Líthien:¿ Ves porque necesitas mi consejo y ayuda? Es fácil deducir que algo va a pasar, si no esta ya sucediendo o incluso que todo esto sea la consecuencia de algún evento oscuro. Estas ante algo muy grande y no puedes hacerlo solo... es algo lógico.

Galen:No me conoces, elfa. Puede que yo no viviera la Marea del Vació, pero se que...

De repente, la puerta de la habitación se abrió y entro un guardia, quien tratando de evitar mirar a la elfa, que empezó a retroceder a la oscuridad de la habitación, solo iluminada por una hoguera.

Guarda:Alcalde, el señor Teagan Halcón Dorado solicita una audiencia con usted. Parece... urgente.

Galen: Bien, que pase.

Y transcurridos solo unos pocos segundos desde sus palabras, un hombre, obviamente por su caro traje, su andar y su presencia de origen noble, entro furibundo en la habitación. Y al alcalde no tardo demasiado en saber la causa: sus ropajes estaban rotos por la inconfundible obra de una espada y sus manos, desprovistas de las joyas que los nobles acostumbraban a tener.

Teagan: Mi señor, la situación ha ido demasiado lejos. He sido atacado y robado en mi propio carruaje por unos maleantes y ahora mismo estuviera muerto si no fuera por mis propios guardias, a los que no debería considerar necesarios dado que supuestamente tenemos una guardia para mantener el orden.


Galen:Señor Teagan, debe pensar que mis hombres están haciendo todo lo posible para mantener el orden en las zonas más conflictivas, si trasladáramos a guardias hasta esta posición, esas zonas se descontrolarían y...

Teagan:No quiero sus excusas, quiero seguridad y desde que usted asumió el mando, no la he visto por ningún lado. Por ello... no me ha quedado más remedio que unirme a la solicitud del noble Valgram Altreus para dispensarle de su cargo y que la... - el hombre solo pudo enmudecer cuando descubrió a Líthien, escondida en la oscuridad.

Galen:Ella es una...agente de los elfos del Bosque de los tormentos para ayudar en la situación actual.

Teagan:¿Y la... la... recibes así como así?¿ A una elfa? Esto... esto es traición...es.

Líthien:¿Le asusto, Halcón Dorado? - la mujer se empezó a acercar hacia el noble, que retrocedió lentamente- Es natural, soy una elfa. Y nosotros somos traidores, mentirosos y manipuladores ¿le suena, verdad?

La elfa ya estaba a pocos centímetros del hombre, empezando a rodearle lentamente mientras continuaba hablando:

Líthien:Represento lo que en verdad usted es, lo que usted utiliza para sobrevivir en este lugar ¿ verdad? Lo que no puede admitir ni sentirse orgulloso y por eso esta asustado. Porque me envidia a mi y mi raza por la libertad que tenemos sobre ese tema, porque aceptamos lo que usted odia, porque lo aceptamos a usted...

Ya en este punto, el hombre estaba aterrado e increíblemente nervioso.

Teagan: Creo... creo que debo irme... si me disculpa...


Ya luego de que el noble se marchara a toda velocidad, la mujer sonrió y mostró una carta que parecía haber robado al noble usando una pequeña enredadera oscura.

Líthien:¿Sigues con tu inocente fantasía de que no necesitas mi ayuda?

Galen: ...No tengo elección, Teagan era el último noble que me apoyaba y quizás... no sea tan mala idea aceptar tu ayuda... pero ten en cuenta esto, siempre estarás vigilada, cada momento del día y de la noche, estaremos en el mismo lugar ¿ entendido? - Líthien solo asiento como única respuesta -Ahora dejame la carta...- con rapidez, la abrió y empezó a leer su contenido- … lo que sospechaba, el cuerpo del último héroe no se ha enfriado y estos malditos siguen con sus conspiraciones... El ataque de Teagan, las negativas de ayuda, todo es obra de Valgram y de los demás nobles... entonces solo tengo una oportunidad, Dentro de una semana, se celebrara el funeral del archimago y sera ahí, cuando los nobles, aventureros y demás guerreros estén presentes, cuando daré mi anuncio.
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Janox el Dom Sep 25, 2011 7:54 pm

El Extraño y sus Modales


La Taberna, el lugar donde el más variopinto grupo de personajes se encuentran a beber y contar sus hazañas al resto después de unas copas de más, el lugar donde comienzas algunas amistades eternas y las rivalidades más acérrimas, En el caso de esta, es donde comienza una Historia.
Un hombre de extraño andar, invisible para el que no lo estuviera buscando, como una sombra, sus ropas mojadas delatan que ha estado afuera en la tormenta durante las últimas horas, se acerca a la meza donde el encargado lo atiende.

Tabernero: Desea servirse algo señor?

Elrond: Solo agua, la noche es joven y tengo trabajo que hacer.

Tabernero: Usted no es de por aquí no es así, debe ser un cazador por lo que puedo ver.

Elrond: Solo sírvame lo que le pedí, que según recuerdo no fue un interrogatorio.

El individuo escupe al suelo un trozo de carne, de entre sus cosas saca una flecha ensangrentada y la observa
detenidamente, varios de los presentes dejaron de atender sus asuntos ante este extraño comportamiento. Uno de los
hombres se le acerca para hablar.

Hombre: Escucha, se ve que no eres de por aquí, de hecho diría que ni siquiera eres humano no es así, eres un elfo, aunque mires al suelo puedo reconocerte, a los de tu clase no los queremos por aquí, así que bebe tu agua y lárgate quieres?

Elrond: Lo haría, pero prefiero sacarte de tu error, no soy un elfo, y estoy aquí porque al parecer alguien pensó que si era bienvenido en este lugar. No debería darte explicaciones pero mis servicios fueron requeridos por una persona que tenía un problema con un Dragón, y esto que vez aquí, en la flecha es sangre de dragón.

Hombre: Jajajajajajaj, y esperas que te crea?

Elrond: No, ustedes nunca creen, pero su pueblo está siendo atacado por criaturas de este tipo hace un tiempo y no parecen detenerse, si necesitan de alguien que pueda matar un dragón, entonces, no importa si es un elfo, patéticos…cuando se ven en apuros no les importa la raza mientras los salven, gracias por el agua…

Hombre: Entonces si eres un elfo…

Elrond: No, no lo soy…

El hombre se puso en posición de atacar al extraño, pero solo tocar su daga Elrond lo tomo del cuello y lo lanzo contra una mesa, acto seguido saco su arco y apunto al hombre con la flecha ensangrentada.

Hombre: Tranquilo monstruo, si lo intentas cada hombre en esta taberna intentara matarte, y estoy seguro que lo lograra!

Elrond: Ni siquiera pueden atender sus asuntos, si no, no me llamarían, es decir –sacándose la capucha- Soy un semi-elfo, no soy como ustedes. Ni como los elfos, pero sé que ambos son escoria…Pueden intentar matarme, pero no lo lograran, porque no pueden…miren esta ciudad…ni un solo guardia…todos protegiendo a los nobles, es que acaso ellos valen más que ustedes, no hacen nada, solo miran y se quejan, y buscan a alguien que resuelva sus problemas, criaturas los atacan desde hace meses, he estado en esta ciudad cientos de veces por lo mismo, uno de ustedes olvida mi parte elfica y soy su héroe, saben…hubo una época en la que los humanos fueron grandes héroes…ahora solo son un montón de cobardes…gracias por el agua, pero debo volver a mi trabajo…salvar sus estúpidas vidas de algo que no quieren enfrentar…





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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Mess el Jue Sep 29, 2011 4:10 pm

Había caminado durante mucho tiempo solo para llegar hasta aquel lugar, durante el camino había visto toda clase de seres vagando sin sentido, luchando entre ellos e incluso muertos. Iba camino de Mordkhan para indagar en los archivos de la biblioteca sobre su extraña maldición ya que ésta biblioteca era muy famosa por la cantidad de libros, documentes y demases que ha albergado durante muchos años.

Aun no había llegado a su destino cuando unos asaltantes salieron a su encuentro, eran tres; uno tiraba de una vieja carreta que estaba tapada con una manta mientras que los otros dos iban, cada uno a un lado de la carreta como si de dos escoltas se trataran. Mientras el de la carreta, que habia sacado de la misma un arco, apuntaba al viajero los otros dos lo apuntaba con una larga espada.

Asaltante 1: Danos todas tus cosas si no quieres acabar tirado a la vera del camino con una espada atravesandote la cabeza. - Amenazó.

Trall: Menudos modales que teneis hoy en dia...

Asaltante 1: ¡Callate la boca y haz lo que te decimos! - Ahora su espada estaba puesta en el pecho de Trall.

Trall: Si pelea es lo que quereis, pelea tendreis. - Dijo mientras apartaba con un dedo la espada de su pecho.

Asaltante 2: No nos vas a durar ni un segundo, ¡blandengue!

El viajero se echó la mano a la espada y sacó un enorme hacha ante el asombro de sus contrincantes. ¿Como podia sujetar aquel arma? Ciertamente el arma parecía muy pesada y a simple vista, Trall, no parecia tan fuerte como para poder sujetar aquello, ni siquiera aquellos asaltantes se creian capaces de poder sujetarla. Entonces el viajero se puso en posición de defensa y comenzó esquivar con el arma el continuo asedio de aquellos hombres que sin cesar atacaban uno detras del otro para luego zafarse de los mismos y lanzar su hacha contra uno de sus enemigos haciendo que se le incrustara en un hombro.

Asaltante 3: ¡Hijo de puta! - Dijo mientras disparaba con su arco.

Trall se apartó de la trayectoria de la flecha y haciendo gala de sus reflejos la atrapó en el vuelo. Ahora tenia algo parecido a un arma para poder defenderse de su segundo atacante que ahora cargaba contra él para atravesarlo, su ataque falló y acabó con la flecha clavada profundamente en su espalda.

Trall: Y ahora tu eliges... ¿Vivir o morir? - Amenazó al ultimo asaltante.

Justo en ese momento divisó como desde lejos venian en carrera unos caballos montado por soldados que portaban la bandera de Mordkhan por lo que esperaba que recogieran a aquellos criminales y los encerraran, pero no fué así. Los soldados llegaron al lugar y arrestaron a todos los que allí se encontraban para luego meterlos en la carcel ya que creian que se trataba de una pelea entre todos y eso era penado con la carcel ya que eran cosinderados como disturbios. Una vez en la carcel de Mordkhan Trall usó su magia para poder salir del habitaculo al que le habian confinado pero al salir de su celda un guarda pudo verlo y entonces comenzó la persecución.
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Kaelos el Jue Sep 29, 2011 9:34 pm

Las calles eran oscuras. Había neblina. Le había costado mucho llegar allí. Mucho... viniendo de ella era mucho... MUCHO.

Y despues de todo, ¿ que es poco para un muerto ?
Sus limitaciones habían sido por mucho tiempo su arma.

Localizar el objeto e irse, devía de ser facil. Sería rapido y podria regresar a su cabaña a diseccionar hombres lobos y continuar su investigacion.

Oyó a los guardias, no muy lejos, pasos de cascos persiguiendo a alguien. " Es la guardia... " Pensó la mujer, esperarlos ahí y hacerles frente o huir... nisiquiera sabía si ellos ya la habían descubierto. Hiso un gesto de desdén.

Se plantó delante de la calle angosta y delgada... y esperó, sí en efecto, eran La Guardia. Y sí, perseguian a alguien, alguien ciertamente torpe para correr por ahí de caballos con un arma como esa, en la neblina, en plena noche... o el era muy fuerte, o el arma era magica... " que curiosidad "...

Sí, la curiosidad, su talon de aquiles... sintio curiosidad, curiosidad que le impidió moverse. Curiosidad que la hiso ponerse en guardia... y decidir a quien ayudaba primero, al muchacho para estudiarlo luego... o a los guardias para deshacerse de él rapido... mnm ...

Sí, sería una trampa, una trampa para ellos....

El tipo pasó corriendo a su lado, raudo, para ser un humano, si mantenia ese paso de los caballos... cuanta curiosidad...

Cuanta sed... esto acabaría rapido, ya la habian visto, despues de todo.

Fata dio un salto, esquivando una lanza, dejando un espacio entre esta y su brazo, asiendola desmontando al primer guardia, los otros retrocedieron y la rodearon, ella no logró percibir si el muchacho se detuvo ... no importaba...

Ya no había marcha atras...

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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Ginriu el Sáb Oct 01, 2011 6:02 pm

A pesar que las cosas parecían haberse desmadrado enormemente, Trall no se iba a dejar por vencido tan fácilmente. Gracias a su magia, no tardaría en evadir a sus perseguidores y de seguro el resto de la guardia tenía cosas más importantes que perseguir a un alborotador fugado... o no pues luego de girar una esquina se encontró rodeado por un grupo de guardias de impresionante aspecto. Y no era de extrañar, pues la mala suerte lo había traído justo a las puertas del ayuntamiento de la ciudad. Sabiendo que los caballeros que le perseguían no tardarían en llegar, se preparo para luchar cuando de pronto, un hombre que debía ser una autoridad superior por su armadura, atravesó la muralla de escudos dirigiéndose a él:

Galen: Lo has hecho bien hasta ahora, pero con los magos de la guardia enviando mensajes por toda ciudad no llegaras a ningún sitio. No tienes oportunidad y si sigues, solo te causaras problemas a ti mismo y a los demás.

Trall empezó entonces a considerarlo, ese hombre parecía diferente a los demás y no perdía nada por tratar de salir pacíficamente. Si fracasaba, algo que dudaba, al menos habría ganado tiempo.

Trall: Vaya, no sabía que la guardia era tan eficiente. Si se toman tan a pecho a un simple fugado, esta ciudad debe ser la más segura del mundo

Galen: Bajo mi mando, la guardia ha aprendido a no subestimar a los que utilizan magia y sobre todo si estamos en una época como esta... Dime, ¿porque te han encerrado?

Trall:Deberías entonces dejar que tus guardias encierren a alguien por defenderse de unos bandidos.

Galen:Vaya, ¿ ellos te vieron hacerlo y aún si te encerraron?

Trall:Bueno, llegaron luego de que terminara la pelea y pensaron que era un disturbio.

Galen: ¿ Y no trataste de explicarte?

Trall:Lo intente... pero como vez, no me creyeron.

Galen:Es que ahí esta el problema, pues tu palabra no basta para que te crean. Necesitas pruebas.

Trall: Y las tengo, seguro que si examináis el carro que llevaban encontrareis joyas y otros objetos robado. También hay un superviviente que os dirá mucho si lo interrogáis.

Galen se dirigió entonces a uno de sus subalternos y empezó a darle ordenes:

Galen: Capitán, dirigase a la cárcel y vea que lo que dijo sea verdad. El resto volved a vuestras posiciones, Líthien y yo podremos vigilar al sujeto mientras...

Guardia: Eh... señor, la elfa... no esta, se ha ido señor... y eso no es todo señor, nos informan que unos hombres que perseguían a este... sujeto no han vuelto.

Galen:Lo que faltaba...

Y así era, pues la druida elfa, cuando ella y Galen corrían para atrapar al fugitivo, Líthien había usado su magia para localizar a este, pero para su sorpresa, su conexión con la naturaleza, incluso en esta fortaleza de adoquines y edificios, pudo notar que cerca del huido, había algo. Algo que no se conectaba a la vida, pero al mismo tiempo, tampoco estaba con la muerte. En su pueblo, le habían hablado de ellos, esos seres no muertos: Los vampiros. Queriendo guardarse para si este descubrimiento, asumió las capacidades de sigilo del puma arbóreo y durante unos segundos pudo escabullirse de Galen y sus guardias.


Y mientras su objetivo, que hacia unos momentos se encontraba rodeado de guardias ahora estaba rodeada de cuerpos aturdidos en medio de la calle, gracias a su superfuerza y a descubrirse como vampiro, varios huyeron aterrados y los valientes que se quedaron, a Fata d'Azur solo le costo unas cuantas heridas espantarlos o dejarlos inconsciente. Aún así, había visto que estaban más entrenados de lo que parecía y que tras ser descubierta, no tardarían en enviar más hombres contra ella, sabía que matarlos y seguir luchando no le traerían más que problemas, pero la sed... la sed era demasiado y su cuerpo se acerco instintivamente a uno de los guardias heridos, agarrándolo como una muñeca, sus afilados colmillos se prepararon para abrir la carne del hombre cuando se vio de repente alzada en el aire por unas negras y espinosas enredaderas que aparecían por doquier. El autor,no tardo en mostrarse cuando las enredaderas la hicieron girar. Y grande fue su sorpresa al ver que era nada menos que una elfa:

Líthien:Vaya, vaya¿ que tenemos aquí? ¿Eres un vampiro, no? Esos divertidos intentos de los humanos por tratar de igualarnos, de ser invencibles al tiempo como nosotros...

Fata:Por mucho que lo creáis, elfos, no sois el ombligo de este mundo.

Líthien: Oh... pobre, claro que lo somos, mi raza es el perfecto reflejo de la naturaleza de este mundo. Traicionero y bello al mismo tiempo.

La vampira estuvo a punto de contestar, cuando el olor de la sangre pareció avivar el hambre de la criatura, algo que la druida noto.

Líthien: Por lo que vi antes, pareces tener mucha sed ¿ no ? Y no podemos sostener una buena conversación contigo en ese estado... así ¿que tal si solucionamos eso?

Entonces, con facilidad, la no muerta rompió las enredaderas negras, mientras saltaba al suelo y se lanzaba contra la druida, que entonaba unas palabras en su idioma mientras alzaba su báculo en dirección a Fata que con un gran salto iba a morder con avidez a la mujer cuando una bola de pelos y músculos se interpuso en su camino, gruñendo aterrorizado y haciendo caer a la vampira, que empezó a morder y a chupar la sangre del animal convocado por Líthien, una especie de cerdo salvaje. Poco después, la sed se calmo y la razón pudo volver a la vampira, que se enfrento a la sonriente Líthien, que estaba apoyada en su báculo, sonriente:

Líthien: Mejor ¿ eh?

Fata: De momento bastara, pero te lo agradezco de todas maneras... ahora, discúlpeme si te pregunto porque un ser como tu estaría en una ciudad de tan bajos problemas como los que sucede.

Líthien: Oh, pero ¿no puede una elfa interesarse en problemas mudanos y tratar de ayudar a eliminar los escondidos males de esta tierra?

Fata:Poder puede, pero no creo que las autoridades del lugar le dejen ayudar.

Líthien:Oh, bueno, solo me he tenido que juntar con el de arriba.

Fata: Espero que sea el que este viniendo ahora.



Así, las dos vieron como Galen se dirigía hacia ellos, montado en caballo, acompañado de Trall y de dos guardias más.

Galen: Líthien... la verdad, ya esperaba alguna de estas escapadas por tu parte, pero no pensé que incluiría a hombres míos heridos y a una... ¿vampira?


Líthien:Oh, no te preocupes, alcalde, no es nada serio. Todos están bien


Fata: Solo trataba de defender a este muchacho. Esto no ha sido más que un malentendido.

Trall: No la necesitaba en realidad. Solo no quería causar problemas mientras me dirigía hacia la biblioteca.

Galen: ¿ La biblioteca de Mordkhan? ¿Para que quieres ir allí?

Trall: Querría consultar una cosa en sus archivos.

Galen: No podrás hacer eso, la biblioteca esta cerrada por orden mía. Hace unos pocos días, empezaron a aparecer cuerpos en el lugar, destrozados en ocasiones, limpios y pulcros en otras y entonces, empezó una masacre... guardias, magos, quien quiera que se adentraba en las profundidades del lugar moría. No me quedo más remedio que cerrar el lugar.

Trall: Seguro que me podre encargar de lo que sea.

Galen: A mi no me importa si puedas hacerlo o no, me preocupa que el causante de esos ataques salga del lugar. No quiero arriesgar a la gente innecesariamente



Fata: Quizas el no pueda hacerlo, pero si yo, como compensación por estos daños, tratara de eliminar a lo que esta dentro, puede que haya una oportunidad. Además, si fallo, te habrás librado de mi ¿no?


Galen:... Bien, pero Líthien los acompañara. Elfa - se dirigió a esta- no les pierdas de vista y lo mismo, os digo a vosotros. Ahora, debo atender mis deberes si me disculpáis, un guarda os guiara hasta el lugar.

Galen, no tardo en darse la vuelta en dirección al ayuntamiento, mirando a veces atrás, cuando de repente, un ataque de tos le sobrevino, haciendo que casi se cayera el caballo, sin embargo, no tardo en recuperar la compostura y limpiarse la sangre de su guante.





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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Kaelos el Dom Oct 02, 2011 12:59 pm

Compensacion de daños... por las polainas de Zehlendorf! Que compensar ni que nada, ella quería saber que había alli, y encontrar lo uqe buscaba.

Aun no entendía muy bien su comportamiento previo, beber sangre directamente, eso no lo hacia muy amenudo, pero no podía revelar demasiado de sí misma, si ellos se enteraban de sus pocimas y demases... sería muy peligroso.

Ahora ivan en camino a la Biblioteca. Con una elfo presumida y una especia de hibrido...

Que divertido!

La elfo no le inspiraba la mas minima confianza...

Llegaron, justo en frente... Fata se adealntó a abrir la puerta, algo desdeñosa, en realidad se nesecitaban dos hombres para abrirla, pero ella no tuvo mayor dificultad.

Todo era oscuridad, para los demas quizas, ella podía ver bien, y no divisó nada... no quedaría de otra que entrar... y entraron.
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por yeztli el Dom Oct 02, 2011 3:57 pm

El caballo resopla cansado, fatigado por el extenuante esfuerzo de cabalgar sin descanso. Ni siquiera la acogedora noche pudo sensibilizar al jinete en pos de un respiro que aliviara los músculos adoloridos del alazán.
Caía de nuevo la alborada pero las puertas de Esbasán se hallaban imponentes frente a él y sólo entonces el paso acelerado pudo convertirse en una cabalgata ecuánime.
Sin embargo los vellos insignificantes de su nuca se erizaron e instintivamente su mano rozó la empuñadura fijada en su diestra y su cabeza giró hacia las montañas circundantes. Nada; solo el bosque vivo profiriendo sus sonidos habituales.
Las puertas se abrieron y el viajero se identificó desapareciendo tras el pórtico que rechinaba amurallamiento.
En la espesura del bosque sin embargo una mirada pajiza se dilataba dorada y a pesar de que los ojos eran lo único visible en esta estampa se presiente una mueca, torcida y socarrona.
Por fin caballo y jinete pudieron contemplar una habitación acuartelada, por fin un techo, por fin un respiro. El mensaje que celosamente guardaba había sido entregado y sus ojos ahora podían guarecerse en sus párpados.
En otra habitación; privada pero iluminada, el rey Lartan leía cuidadosamente las líneas escritas para su persona y medita regresando a los primeros párrafos continuamente. Sus capitanes esperan pacientemente para conocer el contenido de la misiva y la urgente reunión a la que fueron convocados. No así su hermano el general Bashkin tamborilea sus dedos sobre la mesa en una visible desesperación.

Lartan: El alcalde de Morkhan, aliado nuestro nos ha solicitado ayuda, sus provincias han sido afectadas por enemigos poco comunes… por decirlo de alguna manera.

Bashkin: Pues da la orden y encomiéndame unas tropas e iremos a cortar poco comunes cabezas.

Lartan volvió el rostro hacia su hermano- No es tan simple general; sus enemigos son seres que no pertenecen a la raza humana, muchos de ellos creados a partir de magia oscura y siniestra. Hemos mantenido alejadas a estas criaturas de nuestros dominios y el simple destacamento de tropas contra ellas podría volverse contra nosotros-.

Bashkin: Entonces lo dejamos morir solo y esperamos las malas nuevas.

Lartan: Trata de verlo como yo lo veo Bashkin, si no hacemos nada estaríamos abandonando a su suerte a un aliado, los demás reinos que se encuentran coligados a nosotros lo verían como una traición y entenderían que en caso de problemas no acudiríamos a su rescate.

Avni: ¿Entonces qué debemos hacer? ¿Destacar campesinos? Eso no sería una agresión.

Lartan: Eso no ayuda hermano. Debemos mandar una comisión diplomática que tu abanderarás Avni. En ella mandaremos doctores y agrimensores junto con despensas de comida para aliviar la situación acuciante del reino. Obviamente un destacamento militar acompañará la delegación, pero se entenderá que lo hace para proteger a nuestros emisarios y nuestro cargamento. Sin embargo será un destacamento considerable que muestre nuestro músculo bélico y actuará solo como elemento disuasorio.

Avni: ¿Cuándo partiremos?

Lartan: Preparen todo quiero que al atardecer partan y deseo que el núcleo de soldados se preparen y partan antes de que la delegación salga; Así cuando caiga la noche habrán preparado el terreno para recibir la delegación en el bosque y asegurado el perímetro.


Las órdenes empezaron a cumplirse: carretas llenas con medicinas y alimentos se llenaban mientras el primer destacamento de soldados partía rumbo al bosque; los emisarios empezaron a salir de las amuralladas paredes escoltados por más batallones que se desplegaban a lo ancho de la región; finalmente un grueso escuadrón protegía la retaguardia.
Lo que solo algunos sabían era que en las carretas se alternaban medicamentos y comida con armas y extractos de armas de asedio imponentes, desarmadas y que serían entregadas de manera discreta a Galen para prepararse para algún ataque frontal hacia su castillo.

El viajero seguía descansando tratando de recuperar fuerzas después de tan extenuante viaje pero el vello de su nuca no dejaba de erizarse y ese frío estremecimiento lo ahogaba en una tos cada vez más estruendosa que terminó en un vómito oscuro y viscoso a la orilla de la cama.
Para su sorpresa el líquido expulsado comenzó a burbujear y a crecer desmesuradamente no sólo hacia los lados sino hacia arriba tomando una forma entre humana y deforme cuyos ojos pajizos miraban sin descanso al incrédulo infeliz.
La entidad tomaba cada vez mas forma a pesar de su estado viscoso y una de sus extremidades terminó formando unas garras brillantes que fueron a parar al cuello del viajero, cuya cabeza fue a parar al suelo.
La entidad empezó a desgarrarse a si misma y las docenas de partes que se desmembraban se evaporaban y huían por la ventana zigzagueando por el aire y entrando por la nariz del primer desdichado que encontraban.
Miles de personas estaban contagiadas y sus miradas doradas se consumaban en una risa sardónica y sus manos se encendían asesinas sobre cualquiera que estuviera cerca.
A media noche el reino estaba en llamas…
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Ginriu el Dom Oct 02, 2011 6:25 pm

La vuelta al ayuntamiento no fue muy agradable. Los pulmones le ardían como si estuvieran cocinando en ellos y en varias ocasiones le sobrevino un fuerte dolor de cabeza, que casi lo tira del caballo. Era una suerte que no hubiera nadie para verle, las cosas ya estaban bastante mal como para que ahora hubiera rumores de enfermedad en el propio alcalde. Por ello, el dolor físico no era nada comparado con sus pensamientos y meditaciones sobre lo que había hecho y lo que tenía que hacer: No lamentaba haber dejado a ese extraño y a esa no muerta con la elfa, pues había sido la excusa perfecta para poder dedicarse a los asuntos que no quería que esa mujer viese, ya era suficiente con que tuviese conexión con el ayuntamiento como para que ahora se enterase de planes de defensa de la ciudad ante determinadas situaciones, porque era eso lo que Galen iba a examinar. Específicamente, uno que muchos temían desde hacia mucho tiempo que sucediera y es que no es que fuera a suceder, sin embargo, había demasiada coincidencia en que poco después de que el último héroe muriese, todo esto se recrudeciese. Y es que nadie, nadie lo había mencionado pero todos lo temían, pero no lo decían, no fuera que sucediera. Todos temían que Tibicenas regresara.

El también y por ello, desde que su mentor murió y esto empezó, no había parado de leer y de modificar el plan de defensa ante un regreso de esa cosa. Nadie sabía que era o que quería pero entre todos los silenciosos khunitas, el era el único que hablaba y según las leyendas, nadie deseaba que hablara. A veces, aparecía, liderando la horda desde el horizonte, anunciando su final a los que lo veían y a veces solo era él, solitario pero no por ello menos temible contaban que se acercaba a las murallas y las derrumbaba como si fueran papel. Las flechas, espadas y los hechizos no parecían hacer mella en él, que destruía a sus enemigos de múltiples maneras, o con su simple mirada, que fulminaba a quien la veía, o modificaba su forma y se engrandecía, creando miembros de la nada, enormes pinchos que derribaban barrios enteros... Era invencible, hasta que llegaron ellos, de ninguna parte, los héroes y le vencieron. ¿Como? Pocos lo saben exactamente, muchas leyendas circulan y de la boca de su mentor solo salían copias de esas leyendas o meras excusas. Ojala no hiciera falta que se lo contase.


Ya en el ayuntamiento, volvió a la realidad tras encontrase con monstruos más terrenales y quizás peligrosos: Enfrente de la puerta, escoltado por dos enormes y exóticos guerreros y un feerico, Valgram Altreus le dio la bienvenida:

Valgram:!Oh, que bueno verte, Galen!Me alegra saber que sigues en forma ¿ eh muchacho?, esperemos que el tiempo no te afecte como lo hizo con nuestro querido archimago, que se reúna con los ancestros.

¿Lo sabia? ¿Sabía de sus dolencias?

Galen:Lo mismo digo, Valgram ¿ que haces aquí, por cierto?¿Quieres concertar una cita ?

Valgram:Oh, no, no, quien soy yo para hacerte perder el tiempo ¿ verdad? No y...oh, reconozco esa mirada, no, !fallaste, amigo! Tampoco es sobre esa solicitud, que yo como buen ciudadano, solicite en pos de la ciudad.

La elfa. Maldita sea.

Valgram: Veras, es que, me han llegado rumores de que tu, tienes a una... una elfa como acompañante y consejera !Oye!¡oye! No estoy criticándote, amigo, que yo no soy el más indicado para hablar de gustos extrarraciales. ¿ Entiendes lo que te digo eh?

Sigue escupiendo, rata, sigue. No te voy a dejar hacer nada.

Valgram: Lo que sucede es que me han llegado muchas peticiones para saber que es lo que sucede, ya sabes, empiezan a correr rumores, si que estas vendiendo la ciudad, que si es una alianza, incluso si es tu amante ! Ja! Ya me gustaría verte a ti con una elfa, amigo.


Seguro que tu los has inventado todos.

Valgram: Pero en algo tienen razón, necesitan información y por eso, es lo que estoy aquí.

Galen:Bien, enano, iré al grano, no podía matarla o encerrarla si es una agente enviada del Bosque de los tormentos pues nos arriesgaríamos a más ataques en esta difícil situación. La he mantenido 24 horas vigilada y me he asegurado de que no tiene acceso a los secretos de la ciudad.

Además, es mucho más confiable que tu, rata.

Valgram: Entonces... ¿ donde esta ahora?

Galen:Ha accedido a ir a la biblioteca de Mordkhan a ocuparse de los problemas allí expuestos, como parte de su ayuda a la ciudad. No te preocupes, sigue vigilada.

Valgram:Pues muchas gracias, no tardare en comunicárselo a los demás.

Tranquilo, no soy estúpido, ya envié a varios mensajeros a que difundieran la noticia.

Galen:Ahora sino hay nada más...

Valgram:Tranquilo, amigo, puedes ir en paz.

Así, Galen entro en el ayuntamiento, siendo observado en todo momento por la mirada sonriente del enano, quien a pesar de no cambiar de expresión, en su mente se hacían varios cálculos y meditaciones. Había descubierto una sola cosa en esa conversación, una sola bastante interesante. Galen ocultaba algo, no una debilidad, sino todo lo contrario, un plan, un secreto que junto con sus otras características, lo hacían mucho mejor contrincante que el archimago nunca fue. Quizas demasiado buen contrincante...
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por yeztli el Dom Oct 02, 2011 7:51 pm

Un castillo en ruinas, un pueblo ensangrentado; ese era el panorama que se divisaba a lo lejos.
Los guardias encargados de proteger el lecho real entraron con las espadas desenvainadas e hirieron a la reina; el rey luchaba contra uno de ellos y en un movimiento maestro lo atrajo hacia sí y lo proyectó por los aires mientras lo desarmaba.
El otro se abalanzó contra el monarca que había jurado proteger sólo para caer al suelo con una flecha clavada en su cuello.

Arquero: Gracias a los dioses que llego a tiempo; toda la ciudad se ha vuelto loca.

Lartan: Debemos salir de aquí, carga a la reina y deja a los príncipes cerca de ti, déjame despejar el camino; intuyo hechicería en todo esto. Debemos llegar con mi tío él puede tener algunas respuestas sobre cómo recobrar el control.

No había terminado de pronunciar estas palabras cuando un contingente de soldados les cortó el paso y desenvainó.
Los soldados corrieron presurosos a atacar al rey cuando empezaron a toser y escupir flemas fuliginosas.
Detrás de ellos Adnan el tío hechicero y consejero de la corte pronunciaba unas palabras sacadas de uno de sus tantos libros.

Lartan: Precisamente en ti estaba pensando tío. Dime como aplicamos ese hechizo tuyo en el grueso de la población…si lo requieres puedo atraer su atención hacia una plaza y emboscarlos allí.

Adnan: Tus esfuerzos son vanos hijo, estas criaturas han poseído a la población y reciben la protección especial de alguna entidad sumamente poderosa; necesitas irte, puedo utilizar una última vez este hechizo y lo usaré en donde la masacre está siendo más terrible: en el mercado principal.

Lartan: Eso sólo propiciará una matanza posterior, la de los soldados sobre la gente que ha escapado de la posesión.

Adnan: y ¿qué propones entonces?

Lartan: Vamos al cuartel principal que está a un costado del castillo si puedes devolver la razón a la infantería y la caballería podría contener a la población.

Cientos de soldados yacían interfectos en charcos de sangre que se unían como lagunas los que seguían de pie buscaban más sangre y víctimas.
Adnan empezó a pronunciar de nuevo las palabras y un hilo de sangre comenzó a correr por su boca su ojos se llenaron de lágrimas escarlatas y su cuerpo entero empezó a resquebrajarse en grietas de luz.
Una explosión luminosa lleno el cuarto.

Lartan: ¡TÍO!- el grito se perdió en el eco mientras los soldados terminaban de vomitar; para su sorpresa no sólo su tío había desaparecido sino también el arquero la reina y los príncipes-.

Asomándose hacia una de las ventanas del recinto pudo visualizar un nutrido grupo de personas huyendo de sus congéneres quienes los perseguían con vesania y odio.

Lartan: SOLDADOS DE PIE. Debemos contener a la multitud furibunda y proteger la huida de los que todavía se encuentran con vida y debemos hacerlo sin dilación.

Los soldados estaban entrenados por él mismo en estos menesteres; no tardaron en recobrar la compostura y tomar sus armas; de igual manera la caballería se apostó en sus corceles y creó una barrera impenetrable entre la población y los asesinos. La infantería arremetió contra la multitud enardecida obligándolos a retroceder mientras proferían maldiciones hacia el rey.
Apenas llegaba la madrugada y Lartan abandonó con su ejército las murallas desplomadas de la ciudad mientras rodeaba a un numeroso conjunto de personas que todavía se encontraban asustadas y no atinaban a entender que había sucedido allí adentro.
Lartan mandó un emisario para que alcanzara al contingente que había partido la tarde anterior, en esas circunstancias necesitaba reunir a todo el ejército con celeridad para poder idear un plan de acción inmediato.
La retaguardia dl ejército aún disparaba sus flechas para contener a los pobladores y soldados que seguían en su persecución; nuevas torres llameantes se elevaban a lo lejos y el reino de Esbasan se desmoronaba con la misma rapidez que lo hacía el corazón de su rey.
Sin su reina, sin su hechicero ni sus príncipes, el caballo del monarca se alejó del camino y no pudo reprimir el llanto….
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Janox el Dom Oct 02, 2011 8:18 pm

Usualmente Elrond no hacia trabajos para enanos, no por que no pagaran, sino porque, bue, los enanos no suelen contratar elfos o semi-elfos…

Elrond se encontraba recostado en una silla, con las piernas sobre una mesa mientras comía una manzana, mirando a un par guardias enormes, le quitaron sus armas al entrar así que solo debía observar que es lo que pasaba, además una casa abandonada en las afueras de la ciudad era un sospechoso lugar para una reunión de “trabajo”

Así estaba cuando por la puerta entra un enano bastante alegre y dicharachero al parecer, aunque esto no hizo que Elrond cambiara de actitud, es más, escupió al piso en cuanto lo vio entrar.

Valgram: Bueno, por lo menos no me mintieron en cuanto a sus modales señor…err…Elrond?

Elrond: Así es…señor?

Valgram: Solo llámeme señor, no quisiera que mi nombre se supiera en caso de que se presente algún inconveniente en el trabajo jejejej si me entiende…

Elrond: Claro, apuesto que hay mucho enanos que coinciden con su descripción…bueno, veamos, primero, como supo de mí y luego, que es lo que quiere en específico?

Valgram: Haaa, ya veo, directo al grano, bien usted ha estado haciendo varios trabajos por las aldeas cercanas y alguien con sus habilidades siempre es motivo de rumores, lo que deseo es saber si usted hace “todo” tipo de trabajos, si me entiende?

Elrond: “Todo”, eso depende de cuál es su definición de “todo”, para empezar no secuestro doncellas para enanos pervertidos…

Valgram cambio su cara alegre y cordial al escuchar estas palabras, era una de las pocas veces que alguien lo insultaba en su cara, y con sus guardias en el lugar, además de estar desarmado…

Valgram: Bien, no tienes armas, y me insultas frente a mis hombres, a mí? A quien te quería ofrecer un simple trabajo, por favor, así es como los elfos hacen tratos!?

Elrond: No soy un elfo…entonces cual es el trabajo?

Valgram: Bien supongo que has oído hablar de Galen, el alcalde no?, bien digamos que no ha estado haciendo su trabajo de la mejor forma y…

Elrond: Entiendo, lo quieren fuera y tomar su lugar, un asesinato, eso es todo, para eso tanto escándalo?

Valgram: Solo tomo mis precauciones en caso de que falles “ELFO”

Elrond: Yo…jamás…fallo…Bien es el alcalde, así que será fácil averiguar su ubicación, además si no está haciendo bien su trabajo, será más fácil conseguir información de él, ahora hablemos de mis honorarios…

Valgram: Cubierto [sacando una bolsa con monedas de oro] mitad ahora, mitad cuando traigas su cabeza…

Elrond: Aun no entiendo porque la gente insulta a los enanos, bien dalo por muerto…

Dicho esto el semi-elfo salió del lugar su arco y flechas fueron devueltos y tomo su caballo en dirección a la ciudad, sabía muy bien dónde encontrar a Galen, lo tenía investigado, más que nada porque siempre había alguien que pagaba por la muerte de un alcalde o un noble, y en esta ciudad no sería la excepción, sabía que tarde o temprano alguien pagaría por la muerte del alcalde, más aun si tomaba en cuenta la cantidad de casos de gente que lo llamaba para cargarse a alguna criatura, ya notaba el descontento de la población para con él. Así pues se puso en posición, siempre pasaba por la misma calle, a la misma hora todos los días de regreso a sus aposentos Sir Galen, solo debía esperar, esperar que pasara y darle entre los ojos…ya lo podía oler, desde el techo de un edificio, miraba la calle, intuía los pasos de los guardias, podía oler acercarse a su víctima, solo un poco de tiempo…solo un poco…




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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Ginriu el Lun Oct 03, 2011 8:12 pm

Si algo es famosa la ciudad de Mordkhan es por ser el baluarte de la resistencia contra la Marea del Vació cincuenta años atrás, pero antes de eso, incluso a pesar de ser una entre otras pequeñas ciudades, alejadas de los grandes imperios y reinos, había mención para ella. Y eso era debido a su biblioteca, un lugar que podía compararse con el paraíso del conocimiento, donde cualquier viajero o erudito podía encontrar aquel volumen perdido entre en el tiempo o un mago descubrir pergaminos de hechizos tiempo ya olvidados. Era un lugar de saber, ciencia, magia y conocimiento, sin embargo ninguno de esos pensamientos llego a la mente de los tres sujetos que entraban en el gigantesco edificio. La oscuridad era absoluta y el polvo omnipresente, pero no obstante gracias a sus sentidos elficos, más desarrollados que los de cualquier humano, por parte de Líthien un sencillo hechizo de luz natural por parte de Trall y por supuesto, su permanencia como ser de la noche, por parte de la vampira Fata, no tuvieron problema alguno con ello y aún así, ninguno de ellos dijo nada, pues estaban alerta, atentos ante cualquier ruido extraño.

Pero sin embargo, tras varios minutos caminando, nada ni nadie apareció ante ellos y solo el silencio interrumpido por sus propios pasos les acompañaba¿ estaría esperando a que bajaran la guardia? Todos pensaban eso así que nadie hablo, incluyendo la normalmente habladora elfa, pues esta, sabía de experiencia propia, como comportarse en sitios como ese. Su hogar, el bosque de los tormentos, donde la luz solo alcanzaba unos débiles resquicios y a unas determinadas horas del día, era bastante parecido, no en vano el nombre del bosque ya estaba antes incluso que los mismos elfos llegaran a él. Y en él, fuera de la “ seguridad” de sus clanes y aldeas, en la peligrosa naturaleza, su conexión con ese oscuro y depredador mundo se activaba y la elfa podía sentirse no parte de ese mundo, sino la señora de ese mundo, la que permitía que ese mundo viviese. Ahí podía sentirse ella misma, libre de ataduras y justo en ese momento, era todo lo contrario que se sentía, pues todos sus sentidos le estaban diciendo que era como una oveja siendo conducida al matadero. Y pocos segundos después, esa teoría se hizo realidad, cuando una voz les sorprendió,saliendo de la oscuridad:

????: Por fin, por fin, por fin,¡ por fin, por fin, por fin, por fin! Hermano, por fin, tenemos visita. Oh, y de la buena, nada menos que una apestosa elfa, una marioneta no muerta y ¿ un muchacho?

????: Ya...veremos en la cena... si es un muchacho de verdad,... hermano, pero... aún así es una buena captura... Te dije... que esa táctica... de simular ser ...una bestia funcionaría... y seguro, que enviarían... a aventureros a derrotarnos!Ja,ja,aja!Sera.... una... buena... cacería...


Fata: Idiotas, ya los tengo, se donde están – murmuro la vampira a sus compañeros tras localizar por fin la sangre de las voces. Sin embargo, antes de que pudiera dar un paso, el sonido de varías cuerdas se escucho por doquier y varios frasquitos de contenido extraño cayeron sobre el grupo, quienes vieron como el polvo les cubría y los aturdía, nublando sus sentidos:


????:¡Es verdad!¡Es verdad!¡Es verdad!¡Es verdad! Menos mal que llenamos este lugar de trampas, todo esta lleno de ellas- una risa escalofriante salio de la oscuridad mientras su portador se acercaba al grupo, enarbolando dos espadas con destreza, que aunque estaban cubiertos de sangre coagulada y polvo, se podía notar que al igual que la armadura,fueron alguna vez lujosas y delicadas – Nunca,nunca,nunca,nunca he probado la carne de elfo, hermano, espero que no me sienta mal.


????: Oh, si quieres... te quedas... con la no muerta..., hermano, aunque... no se si eso... sería una especie de necrofilia – la voz tapo el chirrido de un arco al ser tensado.

????:¡Como, como,como, como, si no hubiéramos echo eso ya! Ahora, hermano, !que empiece de una vez!

Una flecha fue disparada, cayendo en el centro del grupo y explotando violentamente, dejando aturdidos a sus componentes, que solo podían escuchar las irracionales y caóticas risas de los Hermanos de la Locura.
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por yeztli el Mar Oct 04, 2011 6:47 pm

Elrond rondaba el techo con la parsimonia que lo caracterizaba; en cuclillas recargado en un tejado había depositado el arco y las armas a su lado; pero siempre a su alcance y vista.
Lo único que lo mantenía ocupado en esta espera tan tediosa era un libro de narraciones que contaba las épicas de tan singular ciudad. Los héroes, las batallas y las tragedias podían captar su atención; si se encontraban dentro de un libro, con la misma intensidad que su trabajo.
A pesar de su aparente calma, su mente ya había elaborado toda clase de artilugios para terminar su trabajo con frugalidad;, analizando diferentes rutas de escape y provocando un caos básico que le permitiera distraer a quienes buscaran al asesino en una ruta diferente.
Pocos techos lo separaban de una figura singular: un hombre de fuliginosa mirada y mechones dorados también yacía en cuclillas y apoyado en las tejas naranjas de una casucha.
Los sentidos experimentados del elfo le permitían escuchar y reaccionar a cualquier crujido a su alrededor.
El engmático sujeto empezó a mover sus dedos índice y medio de la mano izquierda como si se trataran de un par de piernas sobre el tejado. Pero el ruido de pasos se reprodujo justo del lado contrario de donde se encontraba y Elrond reaccionó penetrando su mirada sobre el lugar.
La distracción sirvió para que el individuo desapareciera del tejado sin ser visto y se dirigió hacia una taberna próxima donde comenzó a hacer migas con el dependiente del lugar.

Tabernero: Jajaja… amigo usted me mata de dónde saca usted tantas estupideces… se ganó un trago cortesía de la casa, y eso sólo por su humor y porque ha consumido considerablemente…no suelo regalar tragos; no lo haga público o vendrán a pedirme prestadas algunas bebidas y no quiero cortarles la puta garganta a mis clientes jajaja…

Pucel: Amigo este rato ha sido envidiable y en agradecimiento por su hospitalidad le voy a dar la receta de una bebida única que convertirá su negocio en el más visitado del reino.

Tabernero: ¿Es cierto lo que dice?

Pucel: Por supuesto tráigame usted donde apuntar y ahora mismo le enseñaré a prepararla.

La tarde caía imponente sobre las casas y un tabernero salía de su negocio completamente ebrio y acompañado

Tabernero: No mintió hic… l sabor de esa bebida hic... es exquissssito … a pesarde los ingredientes ta peculiares y el ritual…

Pucel: Amigo no fue un ritual, sólo mm, digamos un rezo, una bendición para que su negocio prospere.

Tabernero: BBBBrindo por eso amigo.

Un dolor muy agudo comenzó a emerger del abdomen del tabernero y sus rodillas tocaron tierra con suficiente brusquedad.

Pucel: Amigo algo le ha hecho daño tal vez deberíamos acercarnos al callejón para que usted se reponga.

El tabernero no atinó más que a asentir con la cabeza y mientras se apoyaba sobre un muro el dolor se agudizaba considerablemente.
Elron se irguió con agilidad y tomó una de sus dagas al escuchar los pasos y sonidos guturales provenientes del callejón. Su mirada se clavó en el tabernero que yacía de rodillas intentando vomitar en la pared contigua.

Elrond: Deberían aprender a beber o volverse abstemios, o tratar de acudir a una lechería en lugar de una taberna- una sonrisa zurcó su rostro- la cruda lo hará desear no haber nacido.

Elrond volvió a su puesto y retomó su lectura, no in antes dar un vistazo hacia la alcaldía; sabía que en cualquier momento el alcalde terminaría sus labores cotidianas y tendría que salir.
El tabernero sintió un escozor en su garganta y ante su propio espanto una llamarada surgió de su boca y alcanzó las paredes. Una segunda llamarada escapó más violenta y alcanzó la paja que sobresalía de una de las ventanas.
La naturaleza hizo el resto extendiendo el fuego por varias casas a la redonda, no sin antes el tabernero haber escupido suficientes llamaradas para incinerar su propio cuerpo.
Pucel, recargado en la acera de enfrente había dejado de observar a la víctima a quien ya consideraba un mártir y un santo para observar el despliegue del fuego y los intentos vanos de los lugareños por salvar sus propiedades.
Elrond había abandonado casi inmediatamente el techo donde esperaba y se había tenido que mover algunos cientos de metros para evitar el incendio.

Elrond: Me cago en mi suerte si no saben utilizar la brea deberían prohibirle el uso del fuego a estos cavernícolas… si así hacen todo lo demás entiendo porque sus reino es un desastre.

Galen ya había salido de la alcaldía con guardias a los que desplegaba para cercar el incendio, cosa que resultó sumamente sencilla con un poco de organización.
Elrond miró sus posibilidades y se preguntó si no sería un buen momento para terminar su trabajo: había más guardias de los que esperaba por culpa del incendio y sus vías de escape se hallaban bloqueadas por el fuego, además Galen no se quedaba estático se perdía entre la gente tratando de organizarlos o alejarlos del incendio y se mezclaba con sus guardias a los que profería órdenes constantes.
Pucel se acercó sigilosamente al alcalde y le señaló con el índice una figura que se hallaba todavía en un tejado abandonada a su suerte.
Galen no tardó en despachar con celeridad a unos soldados hacia la posible víctima atrapada.

Soldado: Resiste nos dirigimos hacia donde estás…aguanta.

Elrond: Lo que me faltaba que me quieran tratar como una damisela en apuros.

La cortina de humo cegó momentáneamente a los soldados. Para cuando éstos levantaron la mirada la figura había desaparecido y no se encontraban rastros de ella en ninguna casa.


A las puertas de la ciudad un poderoso contingente de soldados se acercaban interminables con carretas inagotables y un monarca a la cabeza.
A lo lejos alcanzaba a relucir una humareda poderosa proveniente del feudo.
Lartan hizo un movimiento con su mano a sus generales para que se acercaran.
Esa imagen sólo le hacía pensar lo peor….
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Ginriu el Jue Oct 06, 2011 8:07 pm

Nada más llegar, la cara de ansiedad y el paso precipitado del soldado atrajeron la atención de Galen, quien luego de haber apagado el fuego, volvía a la alcaldía para ocuparse de nuevo de sus asuntos hasta que vio al guardia, que se le acerco y anuncio, tras recuperar el aliento:

Guardia:... !Señor! ¡Tenemos un problema en las puertas!¡Se acerca un regimiento de soldados, señor!

Galen:¿ Un ataque?

Guardia:No...no..., les acompaña una caravana, parecen refugiados y... según sus banderas... pertenecen al reino de Esbásan

Ante esta mención, el alcalde no tardo en montar en su caballo y dirigirse tan rápido como pudo a las puertas de la ciudad, justo en el momento en que Lartan y sus súbditos llegaban a ellas, pero a pesar de anunciarse, estas se abrieron, apareciendo el alcalde acompañado por varios guardias siendo reconocido por Lartan por anteriores visitas al reino ( cuando era solo comandante de la guardia):

Galen: Rey Lartan ¿ que os ha pasado?

Lartan:Unos demonios atacaron mi reino, poseyendo a sus gentes... ocurrió todo muy rápido y muchos han muerto... mi reino cayo.

Al ver que no se encontraban su esposa y demás familiares al lado suyo, el alcalde no tardo mucho en adivinar lo ocurrido.

Galen:Lo siento, majestad... Sois bienvenidos a hospedaros usted y el resto de su séquito en la alcaldía. Los demás, podrán encontrar cobijo en las posadas.

Lartan: Os lo agradezco, alcalde, pero eso no es lo que necesito, las... criaturas que atacaron mi reino pueden atacaros ahora a vosotros. Debemos idear un plan de defensa enseguida.

Galen: Venid, en el fuerte, podremos discutir una estrategia y...

De improvisto, un mago de la guardia les interrumpió:

Mago: !Mi señor! Estoy recibiendo un mensaje de una de las patrullas de las fronteras, una aldea esta recibiendo un ataque... parece que la gente, se esta volviendo loca y se matan entre ellos.


Galen: Hablando del demonio...


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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Janox el Jue Oct 06, 2011 8:27 pm

Elrond se encuentra en la plaza del centro de la ciudad, leyendo mientras observa como guardias y gente corre de un lado a otro, intenta ver las puertas de la ciudad y logra notar a un agitado hombre hablando con el alcalde, muchos hombres se le acercan, para saber que pasa toma del brazo a un hombre que iba corriendo y lo sienta a su lado.

Elrond: //sacando una daga// mas vale que me digas que esta pasando alla…

Aldeano: este…este…al parecer unos demonios o algo esta destruyeron el reino de Esbásan y no solo eso, se dice que están atacando un poblado cercano, al parecer el Alcalde ira en persona, no lo se, por favor señor déjeme ir por mi familia!

Elrond: Esta bien…

Rayos, esto se pone mas difícil, si el idiota decide ir a la aldea no me quedara mas remedio que seguirlo! En fin, es mi trabajo y alguien tiene que hacerlo, a este paso nunca terminare de leer mi libro.

El semi-elfo tomo a uno de los soldados de la ciudad y lo llevo hacia un callejón donde lo degolló para quitarles sus ropas y hacerse pasar por el en caso de que Galen decidiera salir de la ciudad.

Elrond: Podria habértelo quitado sin matarte…pero no es tan divertido así…

El nuevo guardia de la ciudad se dirigio hacia el alcalde, era su oportunidad, pero no podía matarlo ahí, en frente de todos, seria muy evidente, si Galen iba con ellos, entonces en mitad de la batalla el podría lanzar una flecha perdida y darle fin sin que nadie sospechara…

Elrond. Señor…ud. ira con nosotros, digo iremos?

Galen: Creo que lo mejor será que me encargue de esto personalmente, de todos modos no tenemos mucho contingente como para regodearnos, bien soldado, monten su caballo saldremos en una hora. Lartan lo mejor será que tu y tu gente se quede en la ciudad en caso de …

Lartan: De ningún modo, he visto lo que esas cosas hacen a la gente, no permitiré que vuelva a suceder, dejare parte de mi hombres acá si eso es lo que te preocupa, pero yo mismo ire, además tengo un método que podría ayudar…

Elrond: Muy bien señor, entonces preparare a los hombres…

Galen: Tu? Eres solo un soldado mas…deja que tu superior se encargue de eso..por cierto tu nombre? No recuerdo haberte visto antes?

Elrond: Mi nombre es…Flaín mi señor…es mi primer día…

Galen: Pues me gusta tu actitud, ahora dile a tu superior que saldremos en 1 hora, lartan es hora de prepararnos también…
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por yeztli el Vie Oct 07, 2011 11:04 am

Las tropas apostadas tanto de Esbasán como de Mordkhan se apostaron en la primera aldea; Galen se mantenía retrasado mientras platicaba con sus hechiceros y repetía ordenes en voz baja.

Lartan ordenó a las tropas que no entraran a la villa y solicitó a todos que flanquearan el poblado sólo para evitar escapes, pero prohibió terminantemente a cualquier soldado entrar al mismopara evitar bajas innecesarias.

Galen escuchó y arqueó las cejas; parecía que el rey se adelantaba a dar las órdenes aun a sus propios hombres.

Sin embargo las órdenes eran coherentes y el tenía asuntos más urgentes con sus hechiceros.

Galen: Esmerels son sus nombres, demonios mercenarios y si son los que atacaron tu reino y se encuentran acá todo indica una relación entre este ataque y el tuyo, y posiblemente con lo s ataques y las penurias que han asolado mi reino.

Lartan: Lo sé; si podemos sacar algunos de ellos cerrándoles otros caminos y guiándolos hacia unas trampas que podemos colocar al inicio del bosque, podemos atraparlos en una emboscada y exorcizarlos por pequeñas partidas.

Lartan se movió con pasos apresurados y dio órdenes de colocar las trampas en las ostrimerías del bosque.
Galen pensó que Lartan estaba soltando órdenes de manera excesiva, pero recordó la tragedia que acababa de padecer y prefirió dejar que se desahogara.
De todas formas necesitaba sigilo para hacer sus propios movimientos y el hecho de que Lartan atrajera la atención le convenía

Una duda lo asaltó.

Galen: ¿Por qué no intentaste estos exorcismos masivos en Esbasán?

Lartan: No tenía tanta información como la tengo ahora; y mi tío el hechicero de la corte murió en el intento. Ahora cuento con un nuevo hechicero más poderoso y con conocimiento de absoluto del tema- su rostro se enrojeció- no permitiré otra masacre.

Galen: ¿ Quién es tu hechicero ahora?

Lartan apuntó con su mano hacia un individuo que se encontraba meditando en flor de loto en el suelo.

Pucel: Una disculpa- mientras entreabría un ojo y dejaba ver una pupila oscura que llenaba el globo ocular- me encontraba comunicándome con un aliado de manera incorpórea.

Los gritos comenzaron a esparcirse por la aldea. Lartan montó su caballo y Galen se dirigió al bosque.

Elrond vigilaba de cerca a Galen y no parpadeó mientras veía como la figura se perdía en el bosque….

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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Ginriu el Vie Oct 07, 2011 6:46 pm

-Por favor...ayuda...por favor... - las lamentaciones del hombre , no parecían hacer efecto en los cuatro encapuchados, que solo estaban concentrados en terminar de pintar una estrella de ocho puntas en el suelo donde el pobre hombre estaba atado.

????: ¿ Ya habéis terminado? - una voz se escucho a espaldas de los encapuchados sin que el prisionero pudiese observar quien las pronunciaba.

????:Casi,mi señor, nos falta ultimar unos detalles más.

????:Bien, quiero que esto no tenga ningún fallo así que sed cuidadosos. Solo tenemos una oportunidad.

????:Si, mi señor... creo que ya esta todo listo. Podemos empezar.

Entonces, los cuatro encapuchados se colocaron alrededor del hombre, cada uno encima de dos de las puntas de la estrella, mientras entonaban cada vez más alto un cántico en una lengua que el hombre desconocía, formándose de pronto una bola negra encima del hombre, que cada vez estaba más asustado:

-!Por favor!¡Por Favor!¿Que esta pasando? !No! ¡No!

Las suplicas terminaron en un agónico grito cuando de la bola un rayo apareció, fulminando al desgraciado mientras unas luces blancas salían de su cuerpo, reuniéndose en la bola, que fue recogida por las manos del anciano, que recitando unas palabras elevo la bola hasta una tubería cristalina en el techo del edificio, que conectaba hasta una maquina donde varias energías se juntaban, produciendo unos dispares juegos de luces, que casi se apagaron por completo cuando la bola llego a su destino. El anciano, tras observar el espectáculo, empezó a escribir rápidamente en un diario cerca suyo.

????: Dime, chico¿ que has entendido de todo esto?

????:Es...Es...un asesinato... lo mataste.

????: Ahh...Ves solo la superficie,chico, no te centres en los hechos. El mundo no se basa en ellos, sino en sus significados, una guerra no se efectuá por invadir y luchar, sino por dinero, poder,odio ¿ entiendes? Ahora dime, ¿ cual es el significado de esto?

????: No lo se...

????:Esto, chico, es solo un paso de muchos , para el avance de la sociedad, chico. Y no hay otra manera de que una sociedad pueda avanzar, incluso sobrevivir en este mundo, sin traspasar nuestras barreras morales. Sin hacer lo que los demás, no se atrevan a hacer... lo malo, lo prohibido. Recuerda eso, Galen Marek .


Hechicero: Mi señor – la voz de uno de sus magos le devolvió al presente, volviendo la mirada al mago guarda- Hemos terminado -dijo, haciendo una seña al cadáver y a la bola negra encima de él.

Galen:Bien echo, mantened la energía así, voy a ver, como esta la situación en el frente.

Sacando un cristal, el alcalde musito una palabra y la imagen en miniatura de uno de sus magos guardas, apareció delante suya:
Hechicero2:!Señor! Estamos a punto de comenzar aquí, señor las trampas ya están listas y los caminos han sido bloqueados por barricadas o barreras mágicas. Solo falta atraer a los poseídos.

Galen;¿Le habéis comunicado el motivo de mi ausencia al rey Lartan?

Hechicero2: Por supuesto, mi señor. Sabe, que estáis resguardando la retaguardia para evitar escapes.!Oh!¡ Ya ha empezado!

El mago guarda, quito la conexión justo cuando el plan comenzaba: un grupo de soldados a caballo realizaban unos cortos ataques contra los poseídos, entre los que se contaban aldeanos, guardias e incluso niños, que se lanzaron a perseguir a los caballeros cuando estos empezaron a retirarse, metiéndose entonces en el bosque, donde la maleza obligo a los perseguidores a meterse por unos estrechos caminos, donde tras recorrer unos metros y adentrarse lo suficiente, la emboscada comenzó. Redes, jaulas mágicas, agujeros escondidos y todo tipo de trampas se activaron, cayendo muchos de los poseídos en ellas. Sin embargo, hubo algunos fortuitos que consiguiendo escapar de los soldados y las trampas, lograron adentrase más en el bosque mientras Lartan observaba a esos con temor, confiando en que Galen hubiera actuado bien.

Y así era, pues el alcalde había ordenado un segundo cordón de guardias, magos y arqueros que a diferencia de los demás, tenían ordenes de matar a los poseídos en cuanto pasaran. Sin embargo, en el momento en que el primero de ellos corría a toda velocidad por la zona, ninguno de los soldados se movió de su escondite, dejándolo pasar, solo reaccionando cuando más poseídos aparecieron, siendo asesinados entonces.

El motivo de esa aparente negligencia era sencillo, pues el Esmerels no tardo en llegar a donde Galen y el único hechicero que se había quedado a mantener la bola le esperaban. La criatura, se lanzo contra el alcalde pero el mago fue más rápido y dirigió la bola contra él, que le golpeo y exploto, envolviendo el cuerpo en una esfera cuyas energías hicieron sacar al humo blancuzco, que retorno a su forma original entretanto su anfitrión era destruido por el oscuro poder, que hizo gritar a la criatura.

Todo esta era observado desde su escondite por Elrond, quien estaba más que satisfecho con el descubrimiento. Había seguido a Galen en busca de una buena oportunidad de matarlo, que justamente era esa: Estaba distraído, rodeado de muchos escondites y sin guardias a su alrededor. Pero el ver como el alcalde mandaba utilizar magia negra en una ciudad, que durante siglos había prohibido y castigado con la muerte tal maligna acción, le hizo cambiar de opinión, pues esa información no valía nada con el alcalde muerto, así que siguió escondido, esperando reunir más datos.

Galen: ¿ Como va? ¿ Has conseguido algo?

Hechicero:No ... puedo descubrir... quién... o que contrató a estas criaturas... hay una barrera... muy fuerte protegiendo su identidad... sin embargo,quizás... pueda localizar... el origen de su... invocación...

Galen:Entonces no hay tiempo que perder ! Hazlo!- urgió al mago, quien cada vez se veía más pálido y sudoroso mientras trataba de potenciar el hechizo:

Hechicero: Ya...casi....esta...esta... lo he descubierto... es en...

De repente, el mago enmudeció, detuviendose el hechizo que hizo desaparecer la bola, matando a la criatura. No obstante, Galen no protesto por esto, pues no tardo en descubrir la causa de la detención: una flecha en la garganta del hechicero, que cayo al suelo justo cuando gracilmente bajo de los arboles, una figura, cubierta por una capucha y un traje ligero que solo dejaba a la vista unos fríos ojos azules y unas largas orejas. Tanto Elrond como Galen supieron de inmediato que no eran, como parecían elfos, que se trataba nada más y nada menos que un Sinraza. Y no estaba solo, pues varias figuras más saltaron de los arboles, armadas con arcos y gráciles espadas de procedencia elfa. Una flecha que hubiera atravesado la cabeza de Elrond impacto en un árbol si este no hubiera rodado en el último momento, saliendo a descubierto y casi chocándose con Galen, que retrocedía lentamente. Ninguno de los dos dijo una palabra mientras veían como más sinrazas se movían a través de ellos, dirigiéndose en dirección a la emboscada. Entonces, más sinrazas rodearon a la pareja y el primero de ellos, susurro unas palabras:

Sinraza: Matadlos a todos.

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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Mess el Sáb Oct 08, 2011 5:31 pm

Todo estaba oscuro, no podían sentir nada, parecía que estaba flotando pero no era así. Derrepente le pareció ver algo en medio de aquella oscuridad, algo que emanaba luz y que a la vez no iluminaba, comenzó a tomar la forma de una persona, alguien que parecia estar en una postura concreta y cuando se hizo casi visible comenzó a hablar.

???: Hola Trall, vengo a hacerte algo parecido a un trato - Dijo aquella figura.

Trall: ¿Quien eres? ¿Como sabes mi nombre? - La voz del hombre sonaba como con eco.

???: Mi nombre es Pucel, puedo ayudarte con tu ''problema'' a cambio de ciertos servicios, para ti no será gran cosa. Mira Trall, llevó vividos muchos años, al igual que tu, se muchas cosas, sé que sobre ti pesa una maldición y que quieres deshacerte de ella, yo te puedo ayudar a hacerla desaparecer.

Trall: ¿Pero como has dado conmigo? No lo entiendo, ¿Como vas a ayudarme?

Pucel: Llevo siguiendote desde que te echaron la maldición, te he estado observando y ahora era el momento de mostrarme, hacer que la maldición desaparezca. Como voy a ayudarte ya se verá pero antes tienes que cumplir tu parte del acuerdo.

Trall: Que seguró será algo imposible y donde se tenga que derramar sangre...

Pucel: En realidad no es imposible, aunque algo de sangre si se va a derramar; necesito que seas el protector del rey Lartan, protégelo, solo eso y te ayudaré con tu maldición.

Trall: ¿Lartan? ¿Quien diablos es Lartan? Espera, es el rey de Esbásan ¿Cierto?

Pucel: Si, entonces ¿aceptas?

Trall: Si - Dijo a regañadientes, no tenia otra opción si quería deshacerse de su maldición.

Pucel: Volveremos a hablar una vez que hayas salido de aquí, ahora enfrentate contra esos dementes, tu puedes joven - Dicho esto alargo si mano derecha y con un movimiento rápido apuntó con su palma al suelo y desapareció.

Entonces salió del aturdimiento, se encontraba en medio de una pelea y los Hermanos de la Locura estaban dando guerra.

???: Hermano! Vamos por él humano debilucho - Entonces Trall comenzó a cambiar - Oh oh, creo que se ha liado...
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Ginriu el Lun Oct 10, 2011 8:46 pm

La transformación de Trall a minotauro habría sorprendido a todo aquel que la visionase, pero en cambio los dos psicópatas simplemente empezaron a reír desquiciadamente mientras uno de ellos, el ex guarda enarbolando las dos espadas se acercaba hasta Trall,quien desenvaino su hacha justo cuando el hermano cargaba contra él, no obstante cuando el hacha del minotauro describió un arco lateral que su enemigo lo esquivo rodando hacia un lado, apoyando su pie en una estantería e impulsándose para golpear en la cabeza del minotauro, que fue empujado unos pocos metros para atrás, activándose entonces una trampa que hizo lanzar tres flechas explosivas que golpearon en la espalda, dándole tiempo a su enemigo a pasar corriendo al lado suyo cortando una de sus piernas, obligandole a agacharse, lo que aprovecho para saltar a su nuca listo para clavar sus espadas en ella y eliminar a Trall, que dejo de fingir su lentitud y se volvió, golpeándole fuertemente y tirándolo varios metros hasta chocar contra la pared. No paro ahí, sino que conjurando un hechizo, cientos de de insectos se agolparon en el cuerpo caído, metiéndose por dentro de su armadura y produciendole un dolor que hubiera matado a un orco adulto, pero en cambio el solo se levanto de repente lanzando su espada contra la pierna del minotauro, no causándole mucho daño a este que pudo además agarrar la estantería que su contrincante le tiro, no obstante eso lo dejo indefenso para las lanzas explosivas que salieron de la pared tras activar el hermano una trampa. Su pelaje y las protecciones que su magia natural se había impuesto lo salvaron de lo peor,volviendo a su forma humana pero herido no pudo hacer mucho mientras la risa de su enemigo se iba acercando más y más.


Cuanto Trall se transformo, la vampira Fata no pudo contemplar esta, aun recuperando del polvo aturdidor y cuando lo consiguió, no tardo en identificar el ingrediente: Polvo de Melhbed, creado y usado por los humanos para interferir o escapar en los agudos sentidos de los elfos y dejarlos indefensos, lo que significaría que la elfa estaría fuera de combate durante un tiempo. Aunque los elfos no tardaron en conseguir una defensa para ello, el polvo seguía siendo de utilidad pues afectaba en menor medida al resto de las razas. Sin embargo, la misteriosa muerte de sus fabricantes y de sus recetas lo ha hecho un compuesto muy escaso y valioso.

Algo que ha sus emboscadores no les ha importado pues lo han esparcido por todas las trampas, como confirma Fata al ver una cuerda cubierta por el polvo y seguramente en ellos mismos, siendo más difíciles de encontrar por sus sentidos, pero no podían esconder el movimiento apresurado de su sangre en sus cuerpos, localizando al segundo hermano, quien corría encima de las estanterías con gran agilidad, disparando flechas explosivas hacia Fata que las pudo esquivar a tiempo, apretando una cuerda que lanzo un hacha colgante hacia la mujer no muerta que gracias a su superfuerza defendió con facilidad, esquivando también una segunda flecha del hermano, saliendo entonces en persecución de este, no obstante sus disparos y las trampas le impedían cogerle por lo que ideo otra estrategia. Sacando una pócima la tiro contra el psicópata, cuya pie quedo atrapada en el mueble por una nuble purpura pegajosa, quedando colgado de la pierna y perdiendo sus flechas y su arco. Así Fata escalo la estantería y se preparo para darle el toque de gracia cuando agarrando una flecha explosiva que había mantenido oculta en un estante, rozándola contra el mueble la activo, provocando una explosión que lanzo a los dos despedidos por el aire.


Recuperándose casi a la vez Fata volvió a atacar cuando el explorador le tiro un cuchillo que confiando en su regeneración se dejo golpear para así acabar con él rápidamente, lo que resulto en un tremendo error, pues el arma estaba hecha nada menos que de plata, una panacea para los enemigos, estando a merced de su rival. Entonces un poderoso rayo, convocado por una recién recuperada Líthien cruzo la estancia y golpeo la pared de la biblioteca, haciendo que los viejos muros se derrumbaran y crearan un gran agujero donde la luz del sol cegó a Fata que sin embargo no estuvo más contenta de ver la luz del sol al contemplar la reacción de los hermanos de la Locura:

Hermano1: Oh, hermano..., mira... publicidad impuesta – dijo el explorador, observando a los transeúntes y a un guardia que los miraban asombrados.

Hermano2:!Pero, pero, pero, eso arruina nuestro plan, hermano! ¡Deberíamos matarlos a todos!

Hermano1:No... recuerda... lo que nos... perderíamos...

Hermano2:Oh,oh,oh,¡OH! Es verdad... bueno, volveremos, bichos raros ! Ja,ja,ja,ja!

Entonces los Hermanos de la locura salieron por el agujero ante la atónita mirada de los transeúntes y del guardia, quien durante un momento se vio tentando de enfrentarse a los monstruos caídos pero reconociendo a uno de los psicóticos, llamo a refuerzos mientras los perseguía, dejando al trió recuperarse, usando Trall su magia logro regenerarse, mientras que Fata con un químico se curo del cuchillo de plata.

Trall:Debo reconocerlo, eso ha sido inteligente, elfa.

Fata: Y extraño, este polvo, las trampas, todos son armas muy caras y en algunos casos, escasas y poderosas. Me pregunto como unos hombres como eso han logrado conseguirlos.

Trall: ¿No es obvio? Trabajan para alguien.



Y no estaba nada equivocado, pues minutos después, en un callejón oscuro, los dos hermanos activaron un cristal viéndose la imagen reflejada del enano Valgram, en cuyo rostro se denoto cierta sorpresa que se recupero enseguida:

Hermano1: Hola...”jefe”... veníamos a.... informarte de... nuestro hallazgo.

Hermano2:Resulto,resulto,resultoooo que los aventureros que entraron en la biblioteca eran muy raros y seguramente sabrosos !ja,ja,ja,ja! Pero atrajimos mucho publico y de acuerdo a nuestro “ contrato”, tuvimos que irnos.

Valgram: Vaya, que raro que dos locos como ustedes cumplan su palabra. Tendré que aprovecharlo mientras pueda... entre tanto os enviare la recompensa, encontrareis el carro y las armas donde siempre. Ahora, seguid haciendo lo que esa demente cabeza os ordena con tal perfección como ahora.

Hermano1:Espera... en medio... del combate... al lado de uno de esos bichos raros... descubrí como una... turbulencia mágica... muy sutil y casi... imperceptible... pero la... descubrí

Entonces el enano apago la conexión y murmurando se giro hacia un lado, ordenandole a un agente feerico:

-Tu, Xlatos, eres capaz de ver e identificar las energías mágicas de todo tipo, averigua quienes entraron en la biblioteca y síguelos sin que te detecten...
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por yeztli el Vie Oct 14, 2011 1:32 pm

Los poseídos se convulsionaban y retorcían vociferando imprecaciones en sus respectivas trampas. Era notorio que el esfuerzo de mantener a raya a la numerosa población enloquecida estaba minando las fuerzas de la milicia.

De repente el sonido de una manada acercándose a paso acelerado y el movimiento brusco de las copas de los árboles motivó la curiosidad de todos.

Lartan mandó una avanzada hacia el bosque para determinar a quien pertenecía ese sonido tan estrepitoso.
Pronto se acompañaron de gritos y ruidos metálicos del desenvaine de armas. La avanzada nunca regresó.

En su lugar elfos enloquecidos aparecieron y comenzaron a apuñalar soldados y retroceder, la débil resistencia que se avizoró fue neutralizada por saetas dirigidas desde la oscuridad del ramaje. La batalla recrudeció y la armada de Lartan tuvo que retroceder ante la embestida poderosa de los sin raza.

Pronto la guarida personal del rey fue separada del monarca que quedó a merced de su atacante principal.
Las flechas despojaron al rey de su capa y abrieron una herida en su oreja.
Lartan se lanzó hacia una trinchera donde quedó fuera de la mira de las saetas.

El sin raza bajó y desenvainó una pequeña hoz que escondía un mango más largo en su interior.

Sinraza: Su majestad; puede venir conmigo entero o por pedacitos usted decide.

Lartan salió de su escondite y atacó al sin raza que esquivó todos los ataques del rey.
Una hoz serpenteó y silbó donde la cabeza de Lartan se encontraba. Un movimiento súbito e instintivo la salvó de separarse del tórax.
El sin raza siguió ondeando la hoz cerca de Lartan que apenas conseguía eludirla y rechazarla con su espada. Un movimiento más violento propició que la espada de Lartan volara por los aires dejándolo indefenso.

Sinraza: Última oportunidad viene vivo o muerto.

Lartan se puso en guardia.

El elfo levantó la hoz hasta que el brillo de esta se perdió en el destello impoluto del sol y dejó caer toda su fuerza sobre el rey.
Lartan consiguió en un movimiento extremo tirarse al piso y rodar hacia su derecha no sin dejar un poco de sangre arrebatada por la hoz desde su brazo. En el suelo lanzando su cuerpo hacia atrás en una pirueta, consiguió discretamente hacerse de una daga guardada estratégicamente en su bota. Sin embargo el rey permaneció en el suelo.
Ante esta escena el elfo sonrió maliciosamente y volvió a levantar la hoz para blandirla letal sobre el caído.

Sinraza: Entonces que sea muerto.

Cuando la hoz permanecía en el punto más alto Lartan lanzó de manera circular la daga que se estampó en el cuello del sin raza.

Sin perder tiempo corrió hacia sus soldados que empezaron a llenar el bosque como camposanto y a regar el suelo con su sangre.

Soldado: El rey está herido protejan al rey.

Lartan: No pierdan tiempo; escúdense en los poseídos y quédense tras ellos. Protejan a los arqueros y empiecen a asaetear las copas de los árboles con brea.

Lo soldados no atinaban a creer que su rey los hubiera mandado a cubrirse tras aldeanos; eran personas poseídas y él era el más preocupado por liberarlas de su posesión; sin embargo los soldados obedecieron y miraron preocupados a los sin raza que descendieron al suelo.
En el momento que los elfos pisaron tierra, vino la orden.

Lartan: AHORA LIBÉRENLOS.

Por fin tenía sentido los poseídos se soltaron y arremetieron contra los sin raza que se vieron superados ante el frenético ataque inesperado de los aldeanos.

Lartan: Capitán ahora deje que nuestros atacantes los vean huir y los persigan. Maniobra de evasión y ataque,la recuerda.

El capitán sonrió y entendió; lanzó las órdenes y los soldados salieron huyendo delante de los sin raza.
Estos que alcanzaron a liberarse del ataque de los poseídos miraron a los soldados alejarse.

Sinraza: Están huyendo asegúrense que lo hagan definitivamente.

La escena de los soldados huyendo desorganizados y los elfos persiguiéndolos se alargó por algunos metros hasta que los soldados aminoraron el paso y empezaron a zigzaguear.

Los sin raza perseguían a los militares y no se percataron que en la supuesta desorganización solitaria de los soldados el zigzagueo los acercaba a sus compañeros; de repente un sin raza quedaba no con un soldado sino rodeado de tres que lo masacraban.
El sin raza moría y los soldados corrían de nuevo solitarios para ser perseguidos por otro sin raza y cuando empezaba el zigzagueo, éste quedaba apartado de sus congéneres y rodeado de soldados que lo acuchillaban.

Los soldados corrían en círculos así que jamás abandonaron el bosque hasta que pocos sin raza permanecieron en pie y tratando de desandar sus pasos vieron su huida recortada por los mismos soldados que perseguían.

En un movimiento súbito los sin raza treparon a los árboles eludiendo el bloqueo impuesto.

Soldado: No podemos perseguirlos desde tierra señor necesitamos a los arqueros para quemar el bosque.

Lartan: Quiero que los arqueros se enfoquen en los poseídos vuelvan a encender sus flechas y córtenles camino- la mirada de Lartan fue tajante- el bosque se queda intacto. Prioricemos a los aldeanos.

La orden se cumplió y los pocos poseídos que lograban escapar de la trampa eran regresados al redil por la caballería.

Pucel se apareció detrás de Lartan súbitamente.

Lartan: ¿Dónde estabas?

Pucel: Lo siento su majestad preparando todo; si puede dirigir a los poseídos hacia ese llano- señaló- los hechiceros los esperan.

Las flechas y la caballería obligaban a los poseídos a correr en la dirección indicada.
En el llano Pucel marcó una raya en el suelo y ordenó a los hechiceros que vertieran un poco de su sangre sobre ella.

Pucel: Ahora reciten el encantamiento.

En las postrimerías de la creación,
Cuando lo mundano descansaba,
Y la inocencia perseveraba,
Un solo cuerpo para una sola alma.


La sangre comenzó a destellar y en el momento que los poseídos cruzaban la línea imaginaria de sus bocas brotaba espuma y sus cuerpos se convulsionaban hasta el suelo.
Un caballo le fue alcanzado al rey que se dirigió al llano cuando detuvo su paso acelerado en un súbito relinchar.

Lartan: ¿Dónde está Galen?...
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Mess el Sáb Oct 15, 2011 6:34 pm

Vieron como aquellos demonios habian salido por el agujero de la pared, el guardia que estaba fuera comenzó a correr por las callejuelas detras de ellos.

Fata: Bueno, trabajo hecho, ya podemos irnos - Comenzó a caminar hacia el hueco de la pared.

Líthien: Debemos ir detras de ese par de lunáticos, de lo contrario sembraran el caos por toda la ciudad - Se racó la barbilla.

Las dos muchachas comenzaron a salir por el hueco de la pared, Trall que las iba siguiendo vió una tenue luz que resplandecía sobre una mesa por lo que se acercó a ella. Sobre ella había un libro que tenia tal cantidad de polvo que no se podía ver la tapa de éste, Trall se acercó al libro y la luz se fue desvaneciendo. Tras abrir el libro comenzó a ojearlo hasta que dió con una página con dibujos de minotauros muy ilustrados y al lado de ellos muchas anotaciones en un idioma, que pese a su gran inteligencia, no conseguia descifrar.

Pucel: Creo que yo podria ayudarte con eso... -Dijo mientras se aparecía al lado de Trall y señalaba al libro.

Trall: ¿Como, tu sabes descifrar esto? - Una mueca de sorpresa se dibujó en su cara.

Pucel: Si querido amigo, pero necestio que te encuentres conmigo.

Trall: ¿Para que? ¿Ya debo de cumplir mi parte del trato?

Pucel: Lartan está en peligro, lo siento, yo no puedo hacer nada por él... pero tu si, ahora comenzará tu parte del trato. Quiero que vengas hacia el bosque, hasta donde yo me encuentro. - Comenzó a desvanecerse.

Trall salio por el agujero de la pared y tras este le esperaban las dos mujeres; Pucel y Líthien. Les explicó su situación, que debía salir rapidamente hacia el bosque, ya que necesitaba encontrar con alguien y que cuando terminara sus asuntos fuera volvería para ayudarlas con los hermanos psicopatas.

Comenzó a correr por la ciudad, la cruzó en un momento, como si de un rayo se tratase, para encontrarse a la salida del mismo el bosque por el que se debía adentrar. Corría y corría con toda sus ganas, despues de todo debía aprovechar que ahora estaba transformado y tenía mas resistencia al correr largas distancias, debía encontrar a Pucel lo más rápido posible si no se quedaría sin respuesta a su problema. Seguía un camino que se le iba descubriendo a medida que avanzaba, parecía que Pucel lo estaba guiando, hasta que llegó junto al mago que se encontraba concentrado en una posición recta y con los ojos cerrados.

Trall: Aquí me tienes mago, ahora dime que tengo que hacer - Preguntó esperando que pudiera escucharle.

Pucel: Tranquilo amigo, relajate unos segundos - Dijo sin abrir los ojos - Ahora tendras que volver a correr un camino por el cual no podré guiarte, debes rastrear donde se encuentra Lartan, sé que corre grave peligro y eso es malo para todos.

Trall: ¿Pero que hay de mi maldición? ¡Dijistes que me ayudarías! - Exclamó el maldito.

Pucel: Y te ayudaré, si primero encuentras a Lartan y lo proteges, a cambio te premiaré con lo que tanto deseas - El joven Trall asintió - Ahora ve hacia el norte y rastrea su posición, en cuanto des con él ayudalo, eres su única esperanza.

Dicho esto Trall se giró y comenzó a caminar cada vez más rápido hacia la dirección indicada, como al que lleva el diablo, después de todo su futuro dependía de la vida de otra persona.
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Ginriu el Dom Oct 16, 2011 3:05 pm

Cuando Lartan descubrió que no se sabía nada de Galen luego de que comenzara el ataque, no perdió ni un segundo y a pesar de las protestas de Pucel y su capitán, tomo el mando de un destacamento y se interno en el bosque. En medio del silencio y el abundante follaje, el rey sin reino se preparo para una posible emboscada que por más que avanzaban, no se producía, hasta que llegaron a un pequeño claro donde la respuesta a muchas de las preguntas que Lartan se hacía en su cabeza, se respondieron. Específicamente, el destino de Galen y los Sin Raza: El primero, estaba colocado de rodillas junto a uno de sus soldados, este último con ligeras heridas, prueba que había tratado de resistirse a sus captores quienes eran una veintena de sin razas, la mayoría colgados de las ramas de los arboles cercanos, apuntando a Lartan y a sus soldados con sus arcos y el resto en el suelo rodeando a los prisioneros, todos menos uno que se había adelantado unos metros, siendo el que hablo:

????: Creía que la puntualidad era una virtud de todos los reyes, pero usted parece ser una excepción, rey Lartan. Ha tardado más de lo que pensábamos.

Lartan: Entonces deberían haberse retirado, les superamos en número y el resto de tu ejercito ha caído. La rendición sería algo a considerar ahora.

????: Las demás razas, siempre lo hacéis, por lo que estamos acostumbrados a ellos. Respecto a lo otro, no eran elfos los que te atacaron, sino mercenarios y bandidos, disfrazados por nuestra magia... los presentes son todos los que conforman mi banda. En cuanto a la rendición, eso es algo que justo le iba a proponer a usted: Mis flechas pueden atravesar cualquier hechizo o metal que use para defenderse y usted y el alcalde serán de los primeros caídos. El resto tendrá segundos antes de caer también.

Lartan:¿Tu fuiste el que envió esas criaturas a mi reino? ¿A esta aldea?

????:No, nosotros no somos nuestros primos ni somos nosotros, no manejamos la magia negra. Sabíamos de ellos si y eso fue una de las razones de nuestro inicial ataque. No queremos que esa infección arrase nuestra tierra.

Galen:¿Vuestra?... Este lugar pertenece a Mordkhan desde hace siglos, casi milenios.

????:Los bosques pertenecen y siempre han pertenecido a mi raza, alcalde. Hemos vivido escondidos en esos lugares de nuestros hermanos por mucho tiempo y lo seguiremos haciendo.

Lartan: Entonces, ¿por que nos queréis a nosotros?

????: Pregunta al alcalde, su mago lo sabía y podía haber evitado esto... sin embargo, no hemos tenido más remedio que hacerlo para que nuestro plan sea exitoso. Ahora, haced como vuestro amigo y rendios...

Galen:En verdad, sin raza, nunca me rendí realmente.

Justo cuando dijo estas palabras, saco de su bota, su daga escondida y acuchillo al sinraza más cercano, protegiéndose con su cuerpo, mientras que Elrond recuperaba su arco y lo usaba contra los enemigos, mientras que los soldados cargaban protegidos por las flechas incendiarias dirigidas hacia las copas, Lartan se dirigía contra el líder, que simplemente saco un saquito que contenía un extraño polvo. Entonces Galen y Elrond atacaron al líder pero justo cuando estaban a pocos metros de él este tiro el saco al suelo y salto hacia atrás, provocando una explosión que hizo esfumar a los tres guerreros,salvándose de la masacre que las certeras flechas propiciaron segundos después, muriendo casi todo el destacamento. Una vez solos,

Sinraza: ¿ Que ha sido eso? !No estaba en el plan!

????: Lo se, aún no se lo que ha pasado, el polvo solo les debería haber dejado inconscientes, pero quizás, el cristal que el alcalde poseía, intervino y se mezclo con las propiedades mágicas del polvo, causando una teletransportación aleatoria. Esos cristales de comunicación humanos nunca fueron muy seguros.

Sinraza: ¿ Y entonces? ¿Que hacemos?

????::Irnos.



Y como el sinraza había pronosticado, Galen,Lartan y Elrond fueron teletransportados kilómetros a distancia hasta los limites del reino, la sierra de montañas llamada Encierro del Laberinto, pues los senderos y túneles que existían para cruzar de un lado a otro eran interminables y muy peligrosos, ya que no existía pueblo alguno en kilómetros a la redonda de la sierra debido al invernal e omnipresente clima y a las peligrosas criaturas que poblaban las montañas...



Justo a ese lugar se dirigía, comandado por el mago Pucel, Trall, corriendo a toda velocidad hasta que de pronto, una enmarañada red de enredaderas oscuras le bloquea el paso en un pequeño camino, teniendo que detenerse y entonces descubriendo a Líthien y a Fata a unos metras detrás suya:

Trall:¿Que hacéis aquí? ¿ Y los locos?

Fata:Nunca fue nuestra intención ir a buscarlos. Solo era una excusa para averiguar con quien te comunicabas antes.

Líthien: Tengo buen oído y mucha mano para rastrear criaturas de la naturaleza, como has resultado ser tu. Además seguramente el alcalde de la ciudad estará con él. Mi misión es estar a su lado.

Trall:Entonces no creo que tenga más remedio, vamos a buscarlos.
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por yeztli el Mar Oct 18, 2011 5:49 pm

Trall observaba la secuencia de datos que las pisadas, la sangre y las flechas iban dejando a su paso.
Retrocedía y retomaba el camino muchas veces. Si era necesario se desviaba de él para aclarar detalles sobre los sucesos.

Cada pisada: su fuerza, su tamaño, los derrapes y su pérdida constituían datos inequívocos que le exponían con claridad los sucesos previamente vividos, como si el hubiera sido un testigo real en el ambiente.
Más atrás, Pucel y Fata caminaban a una mediana distancia y susurraban sus palabras seguidos por Lithien a una distancia más considerable.

Fata: Otra vez tú. No imaginaba que volveríamos a cruzar caminos en condiciones tan extrañas demonio.

Pucel: ¿Continúas con tu investigación no es cierto? Puede ayudarte a acceder a más misterios que los que te mostré y te permití cuando estabas bajo mi enseñanza.

Fata: Un día desapareciste solamente y me encontré que las dudas que habías generado en mis estudios podía cubrirlas con mi empeño y dedicación.

Pucel: Puedo volver a mostrarte misterios y áreas de investigación que se quedaron inconclusas o nunca expuse para ti.

Fata: No hay trato, no hay aquí nada que me pueda interesar. Seguí un misterio y sólo me encontré a una partida de dementes sin ningún misterio a considerar.

Pucel señaló con su mano al rastreador que tenían enfrente

Fata: ¿Qué hay con él?

Pucel: Mi amigo es presa de una maldición que no entiende a cabalidad; le he ofrecido mis servicios para buscar el origen de ella y curarlo.

Fata: No se me escapa que es tu especialidad saber sobre eso. Seguramente sabes la naturaleza de la maldición y sólo me tendrás dando rodeos acerca de la cuestión. Me interesan verdaderos enigmas, no tus chapucerías.

Pucel: Olvidas que no soy el único demonio en el mundo y aunque su maldición emite magia que puede ser demoniaca, no he podido juntar todas las piezas. Es un misterio incluso para mí. Eso lo convierte en un reto para ti.

Fata pensó en el ofrecimiento y volvió a mirar a Trall.

Pucel: Además el entierro del archimago se acerca y nuestra amiga sabe muy bien que se avecinan tormentas y misterios que no podré revelar sólo.

Lithien aceleró el paso mientras la pareja la esperaba.

Lithien: ¿Sabías que estaba escuchando, cierto?

Pucel: Sabía que a tus oídos élficos no se le escapa nada.

Fata: Maldito demonio debes saber que si me quedo es porque me interesa conocer y que no trabajo para ti.

Pucel: Si, lo sé sin embargo tu astucia será de ayuda y si encuentras algo que pueda ser de mi interés te lo intercambiaré por pociones alquímicas más poderosas y sorpresas acerca de los licántropos que te interesarán.

Fata: Será un placer hacer negocios contigo, hasta que te destripe para analizarte desde tu interior.

Trall: Aquí se pierde el rastro- mirando a sus seguidores- hubo una lucha pero las pisadas se pierden. Los atacantes huyeron por los árboles; las hojas caídas en exceso en algunos de ellos nos revelan hacia dónde.

Pucel: ¿Se llevaron con ellos al rey y al alcalde?

Trall: No, las ramas rotas no muestran la presencia de un exceso de peso a la hora de subir.

Pucel: Pero si de magia- el demonio colocó su mano en el lugar donde los cuerpos habían desaparecido y sus ojos se encendieron- Fueron transportados hacia los confines del reino.

Fata: ¿Estoy seguro que me dejarás acompañarlos? siempre he querido abrir el cuerpo de un Namché con cuidado y sin interrupciones. Bueno si fueron teletransportados sólo mándanos para allá. Ustedes rescatan a sus amos y yo rescató al Namché de su aburrida vida.

Pucel: Si eso me gustaría pero...

Trall: ¿Hay un pero?

Pucel: No hablamos de transportar a unos cuantos hombres hacia un lugar cercano. Se trata de transportar a tres seres: un elfo, una vampira y un joven con una maldición muy poderosa encima hacia los confines del reino. Estamos hablando de mucha energía.

Fata: Te encanta el histrionismo; sabes que ruta tomar, porque no dejas de ser el centro de atención.

Pucel: En las noches de cuarto menguante este reino libera energía sobre un lugar en particular. Energía muy poderosa que podría satisfacer hechizos muy fuertes y que podría transportarlos hasta allá y de regreso.

Fata: Continúa, esto me interesa; dónde localizamos esa energía tan poderosa y porque no es usada por otros magos.

Pucel: Para localizarla tenemos que localizar a quién sabe dónde aparecerá.

Trall: ¿Y quién es esa persona?

Lithien: El peregrino nocturno- sonrió la elfo- sabes cómo amenizar fiestas demonio tramposo. ¿Quién será el sacrificio? ¿Quién el que se arriesgue?

Pucel: Bueno si tienen o conocen algún niño que sobre o algún anciano que ya no sea de utilidad será bienvenido...



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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Janox el Vie Nov 04, 2011 7:16 pm

Nieve…ese blanco manto que cubría el paisaje ante el trio, quienes desconcertados, les tomo su tiempo darse de donde estaban, un suspiro por parte de Elrond hizo que Lartan Y Galen se giraran al unísono hacia él.
El semi-elfo se sacó la capucha dejando ver su rostro, mientras se sentaba bajo un árbol y sacaba su libro para continuar su lectura.
Galen: Que sucede soldado...estas herido?
Elrond: Ya no saco nada con mentir… mi nombre es Elrond, fui contratado para matarte, no para perderme contigo…
Galen: ¿???!!!! Pero que dices!!! Y lo dices asi como si nada!!!
Elrond: No es como si me fueras a atacar tampoco, necesitamos mantenernos juntos para sobrevivir, soy bueno pero no tanto como para salir solo de acá, asi que será mejor que sepas que te matare en cuanto piense que es seguro para mi…
Lartan solo reía a un lado de la escena, esto no le hizo gracia a Galen quien saco su espada, pero Lartan le hablo.
Lartan: Tranquilo amigo, aunque quiera matarte , tiene razón, este no es un lugar como para empezar a matarnos entre nosotros, eres un elfo extraño… cualquier otro hubiera matado a Galen a la mas mínima oportunidad…
Elrond: Elfo??? Bien aclaremos esto de una vez…no soy un elfo…soy un semi-elfo…
Galen: Por lo menos me dirás quien te contrato no?
Elrond: Y tú me darás unas tierras en tu ciudad atestadas de monstruos? Lo siento, no es así como funciona, mis clientes son anónimos.
Lartan: ok, ok…bien dejemos esto hasta acá, ahora hay que concentrarse en conseguir pasar la noche, ya mañana arreglamos como volver, y lo de uds…

Galen: Se supone que me sienta cómodo con mi asesino en un bosque en medio de la nada?

Elrond: Si, eso es exactamente lo que quiero decir, ahora si me permiten, estoy leyendo, les aconsejo buscar comida o algo para hacer fuego…

Galen: Esto es…esto es… diablos, como se supone que reaccione Lartan!!!

Lartan: Con calma, ya dijo que no te mataría hasta que este seguro de poder volver, asi que deberías calarte, aunque tienes razón Elrond, lo mejor será que tu busques comida.

Elrond : Y arriesgarme a ser atrapado por una manada de Namchés! Por quien me tomas un suicida!?

Lartan: Cierto olvide ese detalle, ellos suelen merodear estos lugares…

Galen: Genial, mi asesino o una manada de Namchés… que puede ser peor?

Elrond: Que tu ciudad sea atacada? Ho esperen, eso es exactamente lo que ocurre…

Galen: Bien y que haremos entonces… espera que nos encuentren y maten…

Lartan: No será necesario…ya lo hicieron…

Justo en ese momento, un Namche los observaba a lo lejos…

Elrond: Cuanto tiempo tenemos antes de que llame a su familia? (mientras saca su arco y su felchas)

Lartan: No creo que mucho…

Galen: Mierda, bueno creo que tendremos que enfrentarlos, Elrnond, no dijiste que juntos teníamos posibilidad?

Elrond: También dije que te mataría…

Poco a poco, mas Namchés aparecieron, en unos minutos ya eran varios, pero no se movían, solo observaban…

Lartan: Mierda…lo olvide…

Elrond: Que cosa??

Galen: Creo que se refiere a eso…

No se dieron cuenta, pero lo Namchés provocaron una avalancha, ya era tarde para reaccionar Elron trepo a un árbol y extendió su brazo a Galen, quien lo miro pero no lo tomo, intento subir por su cuenta, al igual que Lartan, pero ambos fueron atrapados por la avalancha, Elrond iba a buscarlso cuando uno de los namches lo tomo del hombre y lo lanzo varios metros en el aire.

Elrond: Mierda…esto será divertido…



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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Ginriu el Vie Nov 04, 2011 11:09 pm

El frió se había calado hasta sus huesos, haciéndose sentir en cada célula de sus cuerpos, ralentizandolos, paralizandolos, dejándolos indefensos ante el peligro. Y eso que habían salido lo mejor parados luego de ser golpeados por una avalancha, quedando lo suficiente atrapados para poder salir de la nieve a duras penas .

Lartan:Oído tenerte que decirte esto, pero como tu asesino no venga, estamos muertos. Ya sea por el frió o por los Namchés.

Galen:Lo se.

Lartan:Oye, por mucho que no te guste y créeme a mi tampoco es que me guste, en el caso de que ese... semi elfo nos rescate, hay que confiar, en la medida de lo posible en él, porque sabes que si no lo haces moriremos.

Galen:Tranquilo, lo se, y no me importa.

Lartan:¿Entonces, lo de antes no era más que una actuación?

Galen:Exacto, quería que creyera que me tragaba su cuento.

Lartan:¿Dices que su historia es una mentira?

Galen:Por supuesto, los sin raza y los semi elfos siempre se han llevado bien por lo que ¿ no te parece demasiada casualidad que el “ asesino” fuera uno de ellos? Seguro que es un espía, infiltrado en la guardia, dando información a sus aliados de mi ciudad. Además, sabía que nos daríamos cuenta de su procedencia, por lo que se invento eso.

Lartan: Responderme entonces a por que haría eso. ¿ Quien diría que es su asesino para evitar que descubran que es un espiá?

Galen:No, lo se, quizás todo esto sea una estratagema de los Sin Raza, algún truco o puede que sea verdad y que le hayan contratado, pero que este operando de doble agente, no lo se, aunque si se algo, se que no me va a matar, no tiene esa intención, en sus ojos, sus palabras, su mirada, he visto a hombres que si quieren matarme- diría que los veo cada día – y no se parece en nada... <¿ Y si lo vio?¿Y si me descubrió?> De todos modos, en cuanto hayamos salido de este lugar, le obligare a hablar. < Por cualquier medio posible>

Lartan: Y yo te ayudare, por supuesto, pero antes deberíamos tratar de averiguar que es este lugar.

Elrond /Galen: El Encierro del Laberinto.

Los dos lideres se giraron, viendo al semielfo acercarse a ellos caminando con total tranquilidad, escondiendo un par de magulladuras y con una ristra de ramas en su mano.

Elrond: He oído de este lugar, esta en los confines del reino, siendo una especie de frontera natural¿ no? Un lugar muy peligroso y antiguo, más ahora con los problemas del reino y con el Desierto del Vacio atravesando una parte de él este lugar seguramente sera nuestra tumba. Bueno, visto lo visto, la vuestra, yo seguramente sobreviviré, pero no quiero complicar las cosas, así que por eso, traje estas ramas, así podre encender un fuego y salvaros. Espero no hacerlo también de los Namchés.

Lartan: No creo que haga falta, no hemos visto ninguno desde la avalancha, creía que los habías espantado tu.

Elrond: Ojala, pero no, solo uno de ellos me golpeo y quede inconsciente. Pero al despertarme, estaba solo, se habían ido.

Lartan: ¿ Y si otra cosa los asusto?


Elrond: Entonces solo tenemos un respiro, estos parecían hambrientos y el hambre puede más que el miedo aunque tampoco me gustaría encontrarme con lo que los asusto...


Entretanto, en el lugar donde cayeron luego de ser teletransportados, el causante de esos sucesos estaba tirado en el suelo, roto, humeando, despidiendo una energía, una energía que mezclada con el polvo del Sin Raza y la del propio cristal de comunicación, había atraído a un ser, que en silencio recogió el cristal, absorbiendo la energía durante un segundo para que luego la tirara al suelo, en silencio.


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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

Mensaje por Mess el Sáb Nov 05, 2011 11:22 am

Trall: Pues si... si que conozco un ser que nos puede servir, además tiene mucha energía.

Pucel: ¿De quien se trata? Es bueno que tenga energía, si es un ser mágico mucho mejor todo eso hará que el Peregrino Nocturno se sienta más agusto.

Trall: Se trata de una criatura, un humanoide con aspecto de rata, un chamán.

Pucel: Los Skaven...

Trall: Efectivamente, se trata de los Skaven. Debemos buscar al chaman que los aprovisiona y capturarlo, si vamos todos juntos podremos hacerle frente facilmente.

Fata: Entonces buscamos a la rata, la raptamos y luego la sacrificamos, me gusta el plan.

Pucel: Pues pongamonos en marcha, vamos contrareloj mientras más tardemos peor será para los demás, debemos hacerlo lo más rapido posible.

Comenzaron a caminar por la dirección indicada por Trall; bosque adentro, el cual se iba haciendo más espeso a medida que avanzaban. Todo se volvía mas tenebroso y mucho más oscuro, además el sonido de animales era más abundante ya que a cada paso escuchaban algun rugido, alarido o bramido.

Había caido la noche y el grupo avanzaba con la poca luz que Pucel podía generar mediante una pequeña llama en su dedo. Por fin llegaron a su destino; una cueva, la cual tenia su entrada adornada con dibujos, calaveras e incluso gatos ahorcados medio descompuestos.

Trall: Aquí es, dentro de esta cueva se encuentra el Skaven que buscamos, Pucel tu vendrás conmigo ya que voy a necesitar tu ayuda y los demás quedaros aquí, estos Skaven son muy traicioners y no quiero que escape si pasa algo.

Pucel y Trall se adentraron en la cueva mientras que Fata y Lithien se quedaron fuera. Por dentro la cueva el suelo era regular, era como si estuviera asfaltada ya que el camino estaba completamente liso pero a diferencia de la entrada en las paredes no había dibujos, ni calaveras, tan solo unos pequeños artefactos que brillaban tenuemente. Por fin llegaron al final, donde se encontraba aquel ser que buscaban de espaldas, estaba manejando unos utensilios extraños y al escuchar los pasos de el duo se giró.

???: Trall, querido amijgo, cuantoj tiempo, creiaj que depues de-

Trall: ¡Callate sucia rata! Recuerdo perfectamente lo que pasó.

Pucel: ¿Que? ¿Os conociais de antes?

Trall: Si, él se llama Sia y una vez tuve un problema bastante serio con él, digamos que se le ocurrió robar los libros que llevo conmigo para usarlos en sus pociones y mejorarlas, dí con él en medio del bosque y entonces hizo que un grupo de Skaven bastante grande me diera caza.

Sia: Quej recuerdos, ¿que tej trae por aquij amigo?

Trall: Tú...

Entonces Trall (en su forma humana) comenzó a caminar hacia Sia mientras éste solo retrocedia, hasta que el Skaven dió con la espalda en la pared. No tenia escapatoria por lo que armado con un enorme machete comenzó a atacar al Trall mientras Pucel intentaba agarrarlo por detrás.

Sia: ¿Con quej esas tenejmos, eh? - Sacó de su bolsillo una especie de cuerno, pero esa de color cobre, comenzó a soplar por él pero nada se escuchaba.


Fuera, Fata y Lithien, comenzaron a escuchar el solido de muchas hojas y ramas moviendose, además de unos rugidos muy chillones. De pronto varios Skaven se echaron encima de ellas armados con unas armas un tanto extrañas desde la cuales salían un ruido estremecedor.


Sia: ¡A por ellojs, no dejeis a nadiej vivo, quiejren matarme! - El grito resonó en toda la cueva hasta llegar al principio donde sus subditos pudieron escucharlo
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Re: Cronicas de Echeide Libro 1: Frontera de Mordkhan

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